El dirigente norcoreano, Kim Jong Un, ha supervisado este miércoles el avance en la construcción de un nuevo buque de guerra y ha reclamado la modernización de los astilleros del país con el fin de impulsar una marina "más poderosa" durante una visita a las instalaciones navales de Nampo.
Desde este puerto, situado en la costa occidental del país, Kim ha marcado varias directrices estratégicas y ha subrayado la necesidad de ampliar la capacidad de los astilleros para aumentar el ritmo de trabajo y reforzar la industria naval norcoreana.
De acuerdo con la agencia estatal KCNA, el propósito final de estos esfuerzos es "garantizar la seguridad de las fronteras marítimas" de Corea del Norte. El líder ha destacado que el nuevo barco es "incomparablemente más grande que el destructor construido el año pasado".
El navío corresponde al tercer destructor de la clase 'Choe Hyon' y se enmarca en el plan quinquenal de defensa impulsado por Kim, que persigue la fabricación de dos buques de guerra de superficie cada año.
Las imágenes difundidas por la KCNA muestran a Kim y a varios altos cargos junto al casco inferior de la nave, sostenido por grandes bloques de soporte. Se estima que el buque podría alojar un número considerable de misiles de crucero, lo que permitiría ejecutar ataques desde el mar contra objetivos terrestres a distancias más largas.
"Es un requisito vital e importante de los tiempos actuales reforzar rápidamente la capacidad de combate en superficie y submarina para defender la soberanía nacional en el mar frente a diversas amenazas", ha declarado Kim, quien ha insistido en que el actual escenario geopolítico y los "actos hostiles de los enemigos demuestran la necesidad de contar con un buque de guerra más avanzado y poderoso".
En esta línea, ha manifestado una "gran satisfacción" con el nuevo navío, que considera "incomparablemente más grande e imponente que el destructor construido el año pasado".