La OMS denuncia la muerte de decenas de civiles en los últimos ataques a campos de desplazados en Etiopía

La OMS condena los ataques con drones a campos de desplazados en Amhara y Tigray, que han dejado decenas de civiles muertos y el sistema sanitario al límite.

Imagen de archivo de un mercado de fruta en Mekelle, la capital de Tigray (Etiopía)  Ximena Borrazas / Zuma Press / Europa Press

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El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Gebreyesus, ha criticado con dureza este lunes los recientes ataques contra dos campos de desplazados en las inestables regiones etíopes de Amhara y Tigray, que han provocado, de acuerdo con fuentes locales, cerca de 30 civiles fallecidos.

El máximo responsable de la OMS alerta de que este tipo de agresiones “se han convertido, trágicamente, en cosa frecuente en todo el país”, sobre todo en el norte, escenario de un prolongado enfrentamiento entre el Ejército etíope y sus aliados frente a las milicias regionales de Tigray; una guerra que, entre 2020 y 2022, dejó entre 100.000 y 600.000 muertos, según cálculos del Gobierno etíope y de la Unión Africana.

El 29 de octubre, al menos 16 civiles perdieron la vida y otros 22 resultaron heridos cuando un dron bombardeó el campamento de desplazados internos Amhara. Entre las víctimas se encontraban mujeres, menores y personas mayores, incluida una niña de ocho años, tres mujeres embarazadas y varios estudiantes, de acuerdo con testimonios de residentes del campo recogidos por el periódico “Addis Standard”.

El asentamiento fue alcanzado en al menos cinco ocasiones mientras los desplazados permanecían dentro de sus refugios. Más de una veintena de viviendas familiares ardieron, dejando a muchas familias sin techo ni pertenencias.

Al día siguiente, el 30 de octubre, al menos 12 civiles murieron cuando otro avión no tripulado atacó a un grupo de personas que se había congregado para recoger sorgo esparcido desde un camión de grano destruido previamente por un ataque de drones en la ciudad de Rama, en el centro de Tigray, también según el mismo medio.

En este escenario, el doctor Tedros advierte de que “la violencia en el norte de Etiopía está llevando a un sistema sanitario, ya de por sí frágil, al borde del colapso”, dado que “los servicios de ambulancia están gravemente limitados” y “la inseguridad obstaculiza la entrega de suministros médicos vitales en algunas zonas”.

“Es necesario proteger a la población civil. Se debe permitir que el personal sanitario y los suministros humanitarios lleguen a quienes los necesitan. Los más valientes eligen la paz. La mejor medicina es la paz”, ha concluido.