El presidente del Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el profesor Anthony Scott, ha recalcado que es imprescindible disponer de más evidencia sobre las vacunas dirigidas contra el virus Bundibugyo, responsable de brotes de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), para respaldar futuras decisiones de política sanitaria.
"Tenemos datos de animales que ofrecen conocimientos valiosos, pero no pueden reemplazar evidencias de los tratamientos de control randomizado", ha indicado al referirse a los estudios de inmunogenicidad y observacionales de 'Ervebo'. Según el organismo, los resultados "no pueden sustituir la sólida evidencia de la eficacia de la vacuna derivada de los ensayos clínicos aleatorizados".
Estas conclusiones se han adoptado en la última reunión semestral del SAGE, en la que, además de las vacunas frente al ébola, se han revisado las inmunizaciones contra la fiebre amarilla, el virus del papiloma humano (VPH), mpox, la difteria y la poliomielitis. En este encuentro, los especialistas han resaltado la necesidad de generar evidencia robusta sobre la eficacia de las vacunas mediante el ensayo 'Tumaini', que permitirá evaluar de forma rigurosa tanto los candidatos específicos frente a Bundibugyo como 'Ervebo'.
Scott, que ha mostrado inquietud por "el alto número de muertes entre los niños y jóvenes", ha incidido en que el ensayo, que se iniciará en breve, "generará datos necesarios urgentemente sobre la eficacia de 'Erbevo'". Al mismo tiempo, ha puesto en valor el desarrollo rápido de las vacunas diseñadas de forma específica contra el virus Bundibugyo.
"Hay dos en desarrollo en este momento y ambas están progresando rápidamente a través del desarrollo clínico", ha indicado. Así, "hay dos ensayos en Fase 1 en curso o, más bien, dos proyectos de ensayo en fase de desarrollo clínico temprano", uno impulsado por la Universidad de Oxford (Reino Unido) y otro por la biofarmacéutica Moderna, ha detallado.
Sobre el ensayo de Oxford, ha precisado que el reclutamiento "comenzó hace un par de meses y ya se ha completado". "No sabemos con exactitud cuándo pasarán a la Fase 2 ni cuándo presentarán los resultados pero, dada la trayectoria de la respuesta a la Covid-19, sabemos que avanzan con gran rapidez", ha señalado, subrayando que, si las vacunas específicas están listas para ser probadas, "se pueden incorporar al esquema" e "incluirse como parte de un ensayo adaptativo".
"Esperamos que el ensayo clínico en Fases 2 y 3 (...) comience para finales de año", ha apuntado, en la misma línea, la directora del Departamento de Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos de la OMS, la doctora Kate O'Brien, quien ha destacado que, por ello, "todo está preparado para que al menos dos productos avancen con rapidez". En cualquier caso, ha precisado que este avance acelerado "dependerá de los resultados de seguridad e inmunogenicidad del ensayo en Fase 1".
Recomendaciones del SAGE sobre la vacunación frente al VPH
En relación con el VPH, el SAGE ha respaldado el uso de una única dosis en el calendario de vacunación como estrategia más eficaz para prevenir el cáncer de cuello uterino en niñas de nueve a 14 años. No obstante, se abre la puerta a la vacunación sistemática de niñas de cuatro a ocho años con una sola dosis cuando ello pueda favorecer una mayor aceptación y una cobertura más amplia.
Asimismo, la pauta de dosis única puede extenderse de forma progresiva a otros grupos en este orden de prioridad: mujeres de hasta 25 años, mujeres de hasta 30 años, niños de nueve a 14 años y varones de hasta 20 años. Sobre esta cuestión, Scott ha recordado que "la cobertura de la vacunación global del VPH es del 33 por ciento", mientras que la meta fijada es alcanzar el 90 por ciento.
Difteria, fiebre amarilla y mpox: ajustes en las estrategias
Respecto a la difteria, el grupo de expertos ha señalado que pueden organizarse campañas de vacunación reactiva ante brotes para cerrar con rapidez las brechas de inmunidad y disminuir la carga de enfermedad, sobre todo si se ponen en marcha pocas semanas después de la detección, se dirigen a zonas con baja cobertura, alcanzan a poblaciones no vacunadas o con pautas incompletas y consiguen una alta participación.
En el caso de la fiebre amarilla, han aconsejado el empleo de una quinta parte de la dosis fraccionada única de la vacuna en personas de dos a 59 años cuando la disponibilidad de dosis, los recursos económicos o limitaciones logísticas dificulten una vacunación oportuna, amplia o con buena cobertura.
En cuanto a mpox, Scott ha remarcado que "sigue siendo un problema global", ya que "se han registrado más de 190.000 casos confirmados desde enero de 2022". "La evidencia hasta el momento indica que las vacunas licenciadas son efectivas y tienen un buen perfil de seguridad en los adultos saludables", ha afirmado, a la vez que ha señalado que "la vacunación preventiva puede ser considerada para aquellos con riesgo alto de infección o enfermedad severa".
Tres dosis frente a la poliomielitis y llamada a la evidencia científica
En lo relativo a la poliomielitis, se insta a que todos los países que aún administran menos de tres dosis de la vacuna antipoliomielítica inactivada en su calendario sistemático adopten sin demora un esquema de tres dosis para lactantes, a las seis, 10 y 14 semanas de vida. Además, se fija como objetivo lograr coberturas superiores al 90 por ciento y, ante brotes, valorar una segunda campaña de vacunación.
"Las vacunas han transformado realmente la salud global, salvando millones de vidas cada año y protegiendo generaciones de enfermedades amenazantes", ha recordado O'Brien, antes de insistir en que es imprescindible "que las decisiones de inmunización estén basadas en evidencia científica". "Desafortunadamente", ha advertido, la inmunización "está cada vez más en peligro de fragmentación" por "problemas geopolíticos, el aumento del nacionalismo, la desinformación y el desvanecimiento de la confianza pública", junto a "las restricciones financieras y de recursos humanos".
En este contexto, y tras subrayar que la inteligencia artificial (IA) puede contribuir a generar evidencia, pero siempre "por estándares claros y bajo supervisión humana", ha alertado de que "las inequidades en la cobertura de la vacuna continúan amenazando el progreso". "En este mundo cada vez más complejo, la política de inmunización basada en evidencia nunca ha sido más importante", ha declarado.
Su planteamiento ha sido respaldado por la secretaria Ejecutiva del SAGE, la profesora Annelies Wilder-Smith, quien ha remarcado que "la política de vacunación no es estática". "A medida que emerge nueva evidencia, los patrones epidemiológicos evolucionan y la salud pública necesita cambios y, por lo tanto, nuestras recomendaciones deben evolucionar", ha explicado, para concluir que esta es la vía a seguir, considerando "el impacto en la salud pública" y en "la equidad y la efectividad".