La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha confirmado que ha llegado a sus manos una carta firmada por Wilson Joseph, conocido como 'Lanmò San Jou', máximo dirigente de la banda haitiana '400 Mawozo'. En la misiva, el líder criminal solicita la intervención del organismo internacional tras el despliegue de un contingente militar de El Salvador en el país caribeño. No obstante, el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric, ha recalcado que la mera recepción de la carta no supone respaldo alguno a su contenido, ni implica reconocimiento de su remitente ni fija una postura oficial de la institución.
A través de un comunicado, el representante de António Guterres ha insistido en la profunda inquietud de Naciones Unidas por las consecuencias de la crisis de seguridad sobre las comunidades haitianas, remarcando la urgencia de impulsar salidas pacíficas al conflicto, garantizar la protección de la población civil y observar de forma estricta el Derecho Internacional Humanitario y de Derechos Humanos en todas las operaciones sobre el terreno.
Respecto a la presencia de fuerzas extranjeras, la oficina del portavoz ha indicado que está al tanto de los reportes sobre el refuerzo de tropas enviadas por El Salvador. Sin embargo, Dujarric ha puntualizado que “la gran mayoría” de los militares salvadoreños no actúan bajo el paraguas de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), respaldada por un mandato internacional, por lo que quedan fuera del ámbito y de la obligación de notificación de la Oficina de Apoyo de la ONU en Haití, cuyo cometido se limita a facilitar apoyo logístico y operativo a las fuerzas autorizadas en ese marco.
La matización de Naciones Unidas llega tras la carta remitida por Joseph al secretario general, António Guterres, en la que el jefe de '400 Mawozo' --por quien Estados Unidos ofrece un millón de dólares (unos 890.000 euros) de recompensa-- reclamaba el envío de una delegación para abrir un canal de diálogo después de la llegada a Haití de más de 2.000 soldados salvadoreños.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, ordenó el despliegue de ese contingente con la misión concreta de localizar y rescatar con vida a cuatro aerotécnicos de El Salvador secuestrados tras una emboscada sufrida por la GSF, subrayando que su país no lidera una “misión de ocupación”, aunque advirtió de que sus fuerzas están listas para responder con firmeza contra las pandillas si los rehenes no son liberados.