La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha advertido este viernes ante los ministros de Exteriores del G20 de que los ataques de Rusia contra los puertos ucranianos, las infraestructuras agrícolas y el transporte marítimo civil en el mar Negro están “poniendo en riesgo” la seguridad alimentaria mundial al obstaculizar las exportaciones de cereales.
La jefa de la diplomacia europea ha lanzado este mensaje durante la reunión del G20 celebrada en la ciudad estadounidense de Atlanta, en la que también ha estado presente su homólogo ruso, Sergei Lavrov. Ante él, Kallas ha exigido a Moscú que ponga fin a su ofensiva militar contra Ucrania y se siente a negociar una salida pacífica al conflicto.
“Los ataques de Rusia contra los puertos ucranianos, la infraestructura agrícola y el transporte marítimo civil tienen consecuencias que van mucho más allá de Ucrania. El mar Negro se ha convertido en un punto estratégico. Los precios mundiales de los cereales se encuentran en su nivel más alto desde 2023 y las actividades de Rusia en el Mar Negro dificultan el acceso a los alimentos en todo el mundo”, ha denunciado.
Tras reclamar que “los alimentos no se utilicen como arma”, ha recordado que los ministros de Comercio del G20 ya acordaron condenar su instrumentalización en su última cita, por lo que ha instado a transformar ese compromiso en “acciones concretas”. En este sentido, ha pedido a las potencias reunidas en Atlanta que respalden un pacto que garantice la libertad de navegación en el mar Negro.
“Hago un llamamiento a los socios del G20 que aún no lo hayan hecho para que apoyen un acuerdo de libertad de navegación en el mar Negro”, ha señalado la Alta Representante, subrayando que Ucrania ya ha dado su visto bueno a esta iniciativa, mientras que Rusia la ha rechazado. Por ello, ha urgido a los países del G20 a aprovechar sus canales diplomáticos con Moscú para tratar de desbloquear el acuerdo.
RUSIA, ÚNICA OPOSITORA AL ALTO EL FUEGO
En otro orden de cosas, Kallas ha responsabilizado a Moscú de ser el único actor que rechaza un alto el fuego “inmediato, completo e incondicional” en Ucrania, y ha instado al Kremlin a demostrar “una voluntad real” de detener la guerra y sumarse a negociaciones de paz.
“Apoyamos el llamamiento de Ucrania a un alto el fuego inmediato, completo e incondicional. Solo Rusia se opone”, ha recalcado la política estonia, reiterando el compromiso de la Unión Europea de mantener su apoyo a Kiev hasta lograr una paz “integral, justa y duradera” que salvaguarde su soberanía e integridad territorial.
Por último, Kallas ha avisado de que las perturbaciones del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y en el de Bab el-Mandeb suponen igualmente una amenaza para la seguridad energética, el comercio y las cadenas de suministro internacionales. Por ello, ha reclamado a los miembros del G20 reforzar la cooperación con el fin de proteger las principales rutas marítimas del planeta.