Una comisión parlamentaria de Líbano ha informado este lunes de la puesta en marcha de un equipo de Naciones Unidas encargado de coordinar reuniones y visitas sobre el terreno con el objetivo de documentar la “destrucción sistemática en el sur de Líbano desde 2023”, en el contexto de las campañas militares llevadas a cabo por Israel en el país vecino.
La Comisión Parlamentaria para la Protección de la Propiedad Civil y la Prevención de la Destrucción Sistemática, compuesta por tres diputados, ha detallado que este nuevo equipo tendrá como cometido principal dejar constancia de la “destrucción sistemática en el sur de Líbano desde 2023”. Así lo ha explicado uno de sus miembros, Ashraf Baydoun, durante una rueda de prensa recogida por el diario libanés “L'Orient-Le Jour”.
Baydoun ha precisado que las reuniones y visitas se desarrollarán a lo largo de un periodo de cuatro meses, y ha recordado que el anuncio se produce una semana después de que los parlamentarios presentaran una petición formal a la oficina regional de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en el seno de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental (CESPAO).
En la comparecencia ante los medios también ha intervenido otro de los diputados de la comisión, Elias Jradeh, quien ha denunciado “un ataque contra la humanidad, una destrucción sistemática y un asalto a todos los fundamentos de la humanidad” en el marco de la ofensiva militar israelí en territorio libanés.
Ante esta situación, Jradeh ha subrayado que el órgano al que pertenece ha “solicitado a la Comisión de Derechos Humanos y a su presidente que establezcan una comisión de investigación especial e independiente para supervisar estos hechos y adoptar todas las medidas legales pertinentes”.
El anuncio tiene lugar menos de un día después de la publicación del último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), elaborado en coordinación con el Consejo Nacional Libanés para la Investigación Científica (CNRS-L).
Según este informe, durante la campaña militar lanzada por Israel han sido destruidos más de 11.000 edificios y casi 18.000 viviendas se han visto afectadas, con los mayores daños concentrados en los distritos meridionales de Bint Jbeil y Marjayún, en la gobernación de Nabatiye.
“Los hallazgos indican que los daños directos a los edificios en el sur del Líbano se estiman en 1.380 millones de dólares (1.212 millones de euros), con un volumen de escombros asociado de aproximadamente 3,1 millones de metros cúbicos”, detalla la PNUD.
No obstante, la agencia puntualiza que “las cifras reflejan la situación al 29 de abril de 2026 y no tienen en cuenta los esfuerzos de recuperación o reconstrucción en curso”, y añade que, “si bien la evaluación ofrece una visión general sólida de la magnitud de los daños, no incluye sótanos, estructuras subterráneas ni daños a infraestructuras críticas como carreteras, puentes, electricidad, agua y telecomunicaciones”.
