Banco Santander ha iniciado este martes una negociación con los sindicatos para diseñar un plan de prejubilaciones en España que permita ordenar las salidas de personal bajo un marco colectivo, en sustitución de los acuerdos individuales aplicados hasta ahora.
La entidad y los representantes de los trabajadores han celebrado una primera reunión para constituir la mesa de negociación, con un calendario ya definido. El próximo encuentro será el 2 de julio y el objetivo es intentar alcanzar un acuerdo en torno al 15 de julio, según las previsiones iniciales.
Un plan sin cifra cerrada de salidas
El planteamiento del banco no incluye un número objetivo de bajas, sino un esquema basado en la voluntariedad de ambas partes, lo que permitirá ajustar el proceso a las necesidades organizativas de la entidad.
Los sindicatos interpretan esta falta de concreción como una estrategia de flexibilidad en un contexto de transformación del sector, condicionado por la digitalización y el avance de la inteligencia artificial, cuyo impacto en el empleo todavía no está definido.
Enfoque en mayores de 55 años
El plan se aplicaría tanto a la red de oficinas como a los servicios centrales en España, donde la plantilla asciende a 20.132 empleados (datos a cierre de mayo). De ellos, alrededor del 25% tiene más de 55 años, un colectivo que podría ser clave en el diseño del programa de salidas.
Las organizaciones sindicales han reclamado que el plan incluya condiciones superiores a las del ERE de 2020, con tramos de acceso desde los 50 años, mejores porcentajes de cobertura salarial y mejoras en cotizaciones hasta la edad ordinaria de jubilación.
En el ajuste de empleo de 2020, la entidad acordó salidas con condiciones variables según edad: desde el 65% del salario para empleados a partir de los 50 años, hasta el 76% para mayores de 58, además de primas por voluntariedad, lo que sirve ahora como referencia en la negociación actual.
