María Corina Machado vuelve al centro del tablero venezolano en el peor momento posible. La líder opositora ha solicitado apoyo de Estados Unidos para regresar a Venezuela tras los terremotos que han dejado al país en emergencia nacional.
Reuters informó de que altos cargos estadounidenses están frustrados por la petición de Machado, aunque apoyan su eventual regreso al país. La incomodidad no estaría en el objetivo, sino en el momento: Venezuela atraviesa una crisis humanitaria, con rescates, desaparecidos y una operación internacional de ayuda en marcha.
La tensión llega mientras Estados Unidos ha movilizado equipos de rescate, suministros médicos y ayuda humanitaria para responder al desastre. Un portavoz del Departamento de Estado citado por Reuters habló de 150 millones de dólares en asistencia.
El regreso que Washington ve a destiempo
Machado llevaba meses fuera de Venezuela y había planteado regresar antes de final de año. El terremoto cambia el calendario. Para ella, la tragedia puede abrir una ventana política y social. Para Washington, puede añadir ruido a una operación de emergencia.
La oposición venezolana lleva años intentando convertir a Machado en símbolo de transición democrática. Pero tras el desastre, el centro de la agenda no está en la disputa partidista, sino en rescates, asistencia médica, logística y reconstrucción.
Si vuelve ahora, Machado puede presentarse como referente de acompañamiento nacional. Pero también puede ser acusada de politizar una tragedia.