El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, ha defendido este jueves la necesidad de contar con un Consejo de Seguridad “más transparente y representativo” del actual equilibrio internacional, al tiempo que ha instado a la comunidad internacional a poner fin al “masoquismo colectivo” ligado al encarecimiento de los combustibles por la guerra en Irán.
Montenegro ha lanzado este mensaje durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, que celebra esta semana en Nueva York su 81ª sesión, reclamando un Consejo de Seguridad “más transparente, más democrático y más representativo”. Ha recordado que este órgano está formado por 15 miembros, de los cuales cinco —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido— son permanentes y disponen de derecho de veto.
El jefe del Gobierno portugués, que ha reiterado la vocación de su país de “construir puentes”, ha exigido que termine el “masoquismo colectivo” en Oriente Próximo, al que ha vinculado directamente con la escalada de los precios de los combustibles. “Es urgente poner fin a los conflictos prolongados”, ha subrayado, evitando citar de forma expresa la guerra desencadenada tras la ofensiva iniciada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En esta línea, el primer ministro ha remarcado la importancia de “debatir y decidir sobre formas complementarias de mitigar el impacto de esta crisis energética y evitar su prolongación”. “También sería beneficioso debatir el mecanismo mediante el cual se forma el precio internacional del petróleo”, ha añadido, abriendo la puerta a revisar cómo se determina actualmente el coste del crudo en los mercados.
Montenegro ha admitido que no está presentando una “solución concreta”, pero ha planteado la duda de “si tiene sentido que todos dependamos tanto del factor especulativo y la volatilidad de los mercados financieros y de futuros, que afectan a toda la producción, incluso cuando la inestabilidad se origina solo en una parte o en un período limitado de esa producción”.
Al margen de sus críticas al sistema energético y al funcionamiento del Consejo de Seguridad, el dirigente luso ha querido reconocer la “labor incansable” de su compatriota António Guterres al frente de la Secretaría General de la ONU, destacando en particular su “respeto a la Carta de Naciones Unidas, al Derecho Internacional y al multilateralismo”, de cara a la recta final de su mandato, que concluye a finales de 2026.