El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha reiterado su compromiso de continuar con la ampliación de los asentamientos en Cisjordania, desoyendo las presiones y reproches del exterior, y ha subrayado que estos proyectos se impulsan pensando en “una gran oleada migratoria” hacia los Territorios Palestinos Ocupados.
Durante un encuentro con colonos celebrado en Jerusalén, Netanyahu defendió que la expansión de los asentamientos constituye “un logro del Gobierno” y destacó que las instituciones israelíes han llevado a cabo “tremendos esfuerzos para materializar la visión de generaciones anteriores”, de acuerdo con la transcripción difundida por su oficina.
En su intervención, el dirigente israelí subrayó que “no podemos ignorar los números: 104 comunidades establecidas y formalizadas, junto a 160 granjas. Hay más en camino”, al tiempo que elogió la implicación de los colonos en estos proyectos para “materializar la visión de la Tierra de Israel”.
Netanyahu incidió en que “muchos de nuestros hermanos y hermanas en el mundo entienden a día de hoy que esta es nuestra tierra, y que no hay otra”, y recalcó que los colonos “sientan los pilares para una gran oleada migratoria que llegará”, sin ofrecer más precisiones sobre ese posible movimiento de población.
Asimismo, afirmó que se siente orgulloso al observar en los mapas los “puntos” que simbolizan los asentamientos en Cisjordania, incluido Jerusalén Este. “Cuando veo el mapa veo puntos, puntos, puntos, cubriéndolo todo. Sé que no solo garantizamos nuestra existencia en el presente, sino la existencia del pueblo de Israel en el futuro”, argumentó.
Netanyahu recordó además que “parte se hizo durante la Administración estadounidense previa --encabezada por el demócrata Joe Biden--, y parte durante la actual Administración en Estados Unidos. No es fácil. Nunca es fácil”. A renglón seguido, añadió que “la Tierra de Israel se adquiere a través del sufrimiento. A veces son sonrisas, otras, con disputas, pero es adquirida”.
En la misma línea, proclamó: “no nos rendimos. Tenemos una misión. Esta es nuestra tierra, y seguirá siendo nuestra”, en referencia al proyecto de asentamientos que impulsa su Ejecutivo, una coalición integrada por fuerzas ultraderechistas y ultraortodoxas. Netanyahu aspira a revalidar el cargo en las elecciones legislativas fijadas para el 27 de octubre.
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente malestar internacional por los planes de Israel para extender los asentamientos en el bloque E1 y por el incremento de los ataques perpetrados por colonos contra la población palestina en Cisjordania.
De acuerdo con el Derecho Internacional, todos los asentamientos en los Territorios Palestinos Ocupados son ilegales. Sin embargo, el Gobierno israelí distingue entre las colonias autorizadas y las levantadas sin permiso oficial, considerando únicamente estas últimas como contrarias a la ley, pese a las reiteradas críticas de la comunidad internacional y a las resoluciones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Condena de Hamás a los planes de Israel
En paralelo, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha condenado este miércoles los planes israelíes para seguir expandiendo los asentamientos en Cisjordania y ha señalado que esta iniciativa “representa una nueva escalada en la política fascista de asentamientos, destinada a tragar y robar más tierra palestina e imponer una realidad de anexión y desplazamiento forzoso”.
El grupo islamista advirtió sobre “el aumento de las operaciones de confiscación de tierras, el despoblamiento diario de nuevas zonas en Cisjordania, la privación de los bienes básicos, la interrupción de las comunicaciones y la transformación de estas zonas en enclaves aislados”, según informó el diario ‘Filastin’.
Hamás remarcó que “todos estos proyectos de asentamiento no otorgarán a la ocupación ningún derecho ni soberanía sobre la tierra, ni le brindarán seguridad ni estabilidad”, y sostuvo que los planes de Israel “serán hechos añicos por la perseverancia y resiliencia del pueblo palestino”.
El movimiento insistió en que “nuestro pueblo, que ha hecho frente a décadas de ocupación y agresión, no renunciará a su tierra, y los crímenes y la brutalidad de la ocupación no lograrán arrancarlos de ella ni doblegar su voluntad”, al tiempo que instó a la comunidad internacional a que “asuma sus responsabilidades” y “no se contente con limitarse a condenar esta brutal expansión de los asentamientos”.
Por último, Hamás recalcó que la comunidad internacional “debe trabajar para hacer que la ocupación rinda cuentas, detenga sus proyectos de asentamiento y cumpla las leyes y resoluciones internacionales”, y llamó a los palestinos de Cisjordania a “refuercen todas las formas de resistencia y activen medios de confrontación” para responder a las acciones de Israel sobre el terreno.