Níger cita al embajador de Chad tras un ataque con dron mortal con presunto apoyo de Francia

Níger llama al embajador de Chad tras un ataque con dron mortal que atribuye a apoyo francés y eleva la crisis al Consejo de Seguridad de la ONU.

Bandera de Níger en San Petersburgo, Rusia (archivo) Maksim Konstantinov / Zuma Press / Europa Press

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Las autoridades de Níger han llamado a consultas al embajador de Chad en Niamey para expresar su protesta formal por la muerte de dos civiles en un ataque con dron, lanzado desde territorio chadiano y llevado a cabo, según sostienen, con supuesto “apoyo de Francia”. Al mismo tiempo, han reclamado el cese inmediato de las “acciones hostiles” y el abono de indemnizaciones por este episodio, en el que también se han registrado varios heridos.

La junta militar nigerina ha precisado en un comunicado difundido por la televisión pública RTN que la ofensiva tuvo lugar el sábado y alcanzó una zona montañosa de la provincia de Agadez, en el norte del país, próxima a las fronteras con Argelia y Libia. Se trata de un área conocida por sus rutas de contrabando y la presencia de grupos armados.

“El territorio nacional fue objeto de un ataque aéreo con un dron, lanzado desde territorio chadiano contra la la zona de Emi Lulu, en la región de Agadez, con el apoyo de una potencia extranjera: Francia”, ha señalado la junta, que asegura haber identificado el punto de lanzamiento del aparato, datos que “serán puestos a disposición de los organismos internacionales competentes”.

Niamey ha denunciado este episodio como “un acto de agresión” que “constituye una violación flagrante de la soberanía nacional”, además de vulnerar la Carta de Naciones Unidas y los principios de la Unión Africana (UA). En paralelo, ha reiterado sus críticas a Chad por su “postura hostil” hacia Níger, en un contexto de fuerte deterioro de las relaciones bilaterales en los últimos meses.

Las autoridades nigerinas han vuelto a acusar a Yamena de “ofrecer profundidad estratégica a mercenarios” implicados en ataques en territorio nigerino y han insistido en la participación de “potencias extranjeras”. Por ello, han decidido elevar el caso al Consejo de Seguridad de la ONU y al Consejo de Paz y Seguridad de la UA, con el fin de que se pronuncien sobre las acusaciones formuladas.

Asimismo, el Gobierno se ha mostrado dispuesto a facilitar “una investigación internacional independiente” y a “reforzar el dispositivo de vigilancia y protección del espacio aéreo y de las zonas fronterizas” para impedir que se repitan incidentes similares. “El Gobierno responsabiliza plenamente a Chad de este acto y de sus consecuencias”, ha subrayado, matizando que Niamey “no busca una confrontación”.

“Mantenemos el aprecio por el pueblo hermano de Chad, independientemente de las decisiones de sus dirigentes”, ha añadido el Ejecutivo, antes de advertir que “la contención no debe confundirse con debilidad” y remarcar que el país “se reserva el derecho de adoptar todas las medidas necesarias para defender a su población, su territorio y sus intereses vitales”. “El gobierno informa a la comunidad internacional; el silencio ante una agresión manifiesta equivaldría a una complicidad”, ha concluido.

Las fricciones entre ambos países se han disparado desde septiembre, cuando Níger acusó a Francia y a varios de sus socios africanos, entre ellos Chad, Benín y Costa de Marfil, de estar involucrados en un intento de golpe de Estado frustrado por las fuerzas nigerinas con apoyo del Africa Corps —antiguo Grupo Wagner, ahora bajo el control del Ministerio de Defensa ruso—.

El ministro de Defensa, Salifou Mody, atribuyó entonces la intentona a un “movimiento de insurrectos” que empezó a “detener a algunos de sus compañeros en el cuartel de la Base 101 en Niamey”, principal instalación militar de la capital, y “a disparar contra ciertos puntos estratégicos de la ciudad”, lo que desencadenó enfrentamientos en la propia Niamey.