Ocho países árabes y de mayoría musulmana, entre ellos los integrantes del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), han acogido con satisfacción este martes la decisión de Estados Unidos de sacar a Siria de su listado de estados patrocinadores del terrorismo, una resolución anunciada la víspera por la Administración Trump.
El Ministerio de Exteriores turco ha expresado su “satisfacción” por el anuncio y, en particular, ha valorado el “enfoque constructivo” mostrado tanto por el Gobierno como por el Congreso de Estados Unidos al adoptar y respaldar esta decisión.
En una nota difundida a través de sus perfiles oficiales en redes sociales, Ankara ha trasladado sus felicitaciones al Ejecutivo encabezado por Ahmed al Shara y al pueblo sirio por una medida que, según ha remarcado, contribuye a superar “uno de los principales obstáculos para la recuperación económica y la reconstrucción” del país.
Las autoridades turcas han recalcado que venían defendiendo “desde hace tiempo” la decisión anunciada este lunes por el Tesoro de Estados Unidos y han instado a la comunidad internacional a poner “fin a las acciones agresivas que ponen en peligro” la posibilidad de una Siria “próspera”, en una referencia velada a los últimos ataques de Israel contra territorio sirio.
En la misma línea se ha pronunciado el Gobierno de Jordania, que ha descrito la salida de Siria de la citada lista como “un paso importante para apoyar los esfuerzos de la hermana República Árabe Siria en su reconstrucción (...) y hacer realidad las aspiraciones de su pueblo en materia de desarrollo y prosperidad”.
El portavoz del Ministerio de Exteriores jordano, Fuad al Majali, que ha puesto en valor los “esfuerzos” del presidente Donald Trump al adoptar la medida, ha reiterado igualmente el respaldo de Ammán al proceso de reconstrucción del país vecino, siempre que se preserven “su unidad, seguridad, estabilidad y la integridad de su territorio y de sus ciudadanos, así como la protección de los derechos de todos los sirios”.
Por su parte, el Consejo de Cooperación del Golfo, integrado por Arabia Saudí, Qatar, Omán, Bahréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, ha aplaudido la decisión al considerarla “un avance positivo que respaldará los esfuerzos destinados a reforzar la seguridad y la estabilidad” de Siria.
Para este bloque de seis estados, la exclusión de Siria del listado de países patrocinadores del terrorismo contribuirá a “crear las condiciones adecuadas para impulsar los procesos de recuperación y desarrollo, de modo que se satisfagan las aspiraciones del hermano pueblo sirio hacia un futuro en el que prevalezcan la seguridad, la estabilidad y la prosperidad”.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos comunicó este lunes la retirada de Damasco de la mencionada lista, tras haber permanecido en ella durante 47 años, “conforme a la promesa del presidente Trump de rebajar las sanciones a Siria”.
Los países que figuran en este registro tienen vetado el acceso a ayudas económicas de Washington, la compra de armamento estadounidense y la importación de determinados bienes y tecnologías. La salida de Siria del listado abre así la posibilidad de que empresas de Estados Unidos puedan implicarse en la reconstrucción del país tras años de conflicto.
El actual inquilino de la Casa Blanca se ha erigido en uno de los principales valedores de las autoridades surgidas tras el colapso del régimen de Bashar al Assad en diciembre de 2024, consecuencia de una ofensiva de grupos yihadistas y facciones rebeldes lideradas por el hoy presidente Ahmed al Shara.