El fuerte terremoto de magnitud 7,5 en la escala de Richter registrado este viernes en Panamá ha provocado daños en al menos 188 centros escolares repartidos por todo el país, además de afectar a numerosas viviendas, hospitales, puentes, carreteras y a varias catedrales e iglesias, de acuerdo con los datos difundidos por el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
Según el informe del Centro de Operaciones de Emergencias Nacional, las provincias que concentran la mayor parte de las incidencias son Veraguas, Coclé, Los Santos y Herrera.
El seísmo se localizó a las 12.56 hora local, las 19.56 en España peninsular y Baleares, con epicentro a 14 kilómetros al suroeste de Pitaloza Arriba, al oeste de Tonosí (provincia de Los Santos), y un hipocentro situado a 10 kilómetros de profundidad.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá ha recalculado la magnitud en 7,2, con un hipocentro a 4 kilómetros, y ha informado de una réplica inmediata de magnitud preliminar 6,0, igualmente sin registro de víctimas hasta el momento.
El temblor principal y más de 47 réplicas posteriores han ocasionado daños en infraestructuras estratégicas, entre ellas la planta potabilizadora de Chilibre, tal y como ha detallado el Gobierno panameño en un comunicado oficial.
“Hay infraestructuras viales que se han visto comprometida, edificios gubernamentales, comercios privados (...) La planta potabilizadora de Chilibre opera actualmente al 20% de su capacidad y, de momento, no se registran personas desaparecidas”, ha anunciado el Gobierno en el comunicado difundido por redes sociales.
Daños en templos, hoteles y carreteras
El diario panameño ‘La Prensa’ señala que, en Penonomé, la catedral San Juan Bautista, la sede de la Gobernación y el Hotel Dos Continentes presentan daños estructurales. La catedral de Santiago, en Veraguas, también ha sufrido afectaciones. El Aeropuerto Internacional de Tocumen ha interrumpido temporalmente sus operaciones mientras se realizan las inspecciones de seguridad.
En Veraguas se contabilizan 18 viviendas con daños parciales o totales, ocho centros de salud con afectaciones menores o parciales y 35 centros educativos dañados, sobre todo en los distritos de Mariato y Soná. Además, se han registrado perjuicios en tres iglesias, tres edificios públicos, tres tramos de carretera y tres puentes, mientras que los corregimientos de Arena, Cacao y Quebro permanecen incomunicados.
En la provincia de Coclé hay 50 viviendas afectadas, dos hoteles con daños importantes, 17 personas con lesiones leves, dos hospitales con daños menores, dos escuelas, dos iglesias y cuatro edificios gubernamentales con afectaciones. También se ha informado de daños en un puente peatonal en Penonomé.
En Los Santos, las autoridades reportan 14 viviendas y cinco hoteles con daños parciales, seis heridos leves, cuatro hospitales con afectaciones parciales, 22 centros educativos, dos iglesias y 18 edificios gubernamentales dañados. Asimismo, se han visto afectados tres tramos de carreteras y cuatro puentes, junto con dos estaciones de bomberos y cuatro instalaciones de la Policía Nacional. En Isla Cañas, unas 300 personas fueron evacuadas hacia la comunidad de Cañas ante el aumento del nivel del mar.
En Herrera, los datos de Sinaproc recogen 30 viviendas con daños parciales y dos destruidas, una persona con lesiones leves, dos hospitales con daños parciales, 48 centros educativos y tres iglesias afectados.
En Chiriquí se han identificado 15 viviendas con daños parciales y una con daños totales, además de un centro de salud, 20 centros educativos, tres iglesias y un tramo de carretera con afectaciones.
En la ciudad de Panamá se han detectado daños menores en cuatro edificios residenciales, así como en comercios y viviendas del archipiélago de Las Perlas, y se han llevado a cabo evacuaciones preventivas en hospitales y centros de salud.
El presidente de la República, José Raúl Mulino, ha sido informado de la situación y ha pedido a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, y a los cuerpos de seguridad que le mantengan actualizado sobre el desarrollo de los acontecimientos.
“Nadie está nunca preparado para este tipo de actividades, así que de aquí a mañana, pues nos llenaremos de más recursos (...) El desastre que estamos enfrentando es grande, no es nacional, en algunos lugares más que otros, pero lo más importante aquí es preservar la calma”, ha declarado el presidente a los medios de comunicación desplazados.