Las redes prorrusas preparan el terreno para contaminar el debate electoral del 29-N

Un informe de inteligencia de fuentes abiertas identifica a Enrique Arias Gil, buscado por la Audiencia Nacional por su presunta vinculación con la red de hackers prorrusos NoName057(16), como promotor de campañas de captación de españoles para el Ejército ruso, operaciones informáticas y obtención de información sensible

Ondean las banderas de Rusia, con la Torre Spasskaya del Kremlin de Moscú al fondo. Europa Press/Contacto/Sergei Malgavko

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La guerra híbrida que enfrenta a Europa con Rusia tiene también un frente español. Un ciudadano buscado por la Audiencia Nacional y vinculado presuntamente a una de las principales redes de ciberataques prorrusos estaría utilizando su actividad en Telegram para captar españoles dispuestos a combatir en las filas del Ejército ruso, participar en operaciones informáticas remuneradas o proporcionar información confidencial sobre funcionarios y empresarios. La actividad ha sido documentada en un informe de Golden Owl, una empresa especializada en inteligencia de fuentes abiertas vinculada al Parque Científico de la Universidad de Alicante.

El protagonista de esta investigación es Enrique Arias Gil, el español que opera bajo el alias de "Desinformador Ruso" y sobre el que pesa una orden internacional de busca y captura dictada por la Audiencia Nacional. El informe, titulado "El arsenal invisible: amenazas híbridas a las elecciones españolas de 2026 y a la seguridad nacional", sitúa su actividad dentro de un ecosistema de captación, propaganda y difusión de información que trasciende los ataques informáticos convencionales.

Los investigadores han recopilado 54.737 elementos digitales, cartografiado 10.773 cuentas de las principales plataformas y examinado 528 documentos de la dark web durante el periodo comprendido entre el 20 de agosto y el 5 de noviembre. El análisis reconstruye conexiones entre perfiles, canales de distribución y comunidades digitales que, según el estudio, pueden contribuir a amplificar operaciones de influencia contra España.

La actividad de Arias Gil destaca por la diversidad de los perfiles que intenta captar. A través de su canal de Telegram, que supera los 14.500 suscriptores según el informe, ha difundido ofertas para incorporarse al Ejército ruso, colaborar con operadores informáticos vinculados a Rusia o facilitar datos personales de ciudadanos españoles con responsabilidades públicas.

Soldados, informantes y cibervoluntarios remunerados

Una de las líneas de captación identificadas por Golden Owl se dirige a ciudadanos españoles dispuestos a incorporarse a las Fuerzas Armadas rusas. El informe contabiliza nueve publicaciones recientes en las que se ofrecen condiciones económicas para quienes acepten combatir en Ucrania junto a las tropas de Moscú.

Las ofertas contemplan remuneraciones mensuales de entre 2.500 y 3.000 dólares, además de una prima de incorporación de 25.000 dólares. También incluyen, según los mensajes analizados, los gastos de desplazamiento y visado, así como la posibilidad de obtener la ciudadanía rusa. Los anuncios se dirigen a personas de entre 18 y 50 años, con preferencia por quienes cuentan con experiencia militar o en empresas de seguridad privada.

La segunda vía de captación apunta a la obtención de información sensible. Entre el 21 de octubre y el 3 de noviembre, Arias Gil publicó tres mensajes en los que animaba a ciudadanos y funcionarios españoles a colaborar con Rusia mediante la entrega de "información confidencial y datos personales de funcionarios y empresarios españoles".

El tercer frente se dirige al ámbito digital. El 26 de octubre, el canal invitó a sus seguidores a convertirse en "cibervoluntarios remunerados en criptomonedas" y participar en el denominado proyecto Ddosia, una iniciativa que, según el mensaje difundido, permitiría colaborar con hackers rusos en ataques de denegación de servicio y sabotajes informáticos contra objetivos occidentales. Las tres modalidades de captación remiten a una misma dirección de contacto, un elemento que los investigadores incorporan a su reconstrucción de la actividad. El informe documenta así una oferta que combina incentivos económicos, colaboración informativa y participación en operaciones cibernéticas.

La relevancia del caso no se limita a estas convocatorias. Arias Gil figura desde septiembre de 2025 en la lista de los más buscados de Europol por su presunta vinculación con NoName057(16), una organización de hackers prorrusos que ha protagonizado campañas contra instituciones y empresas europeas. La Policía Nacional le atribuye haber facilitado información sobre objetivos para preparar ataques informáticos y haber participado en la difusión de datos personales de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Entre los episodios investigados figura la publicación de información de cerca de 2.000 policías, guardias civiles, militares y agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). El pasado 29 de octubre, además, el canal difundió el nombre, la fotografía y el historial profesional de un suboficial en activo del Ejército español, según recoge el estudio.

La trayectoria del investigado ya había sido objeto de investigaciones periodísticas y policiales. La Cadena SER informó en septiembre de 2025 de la orden internacional de detención y de las sospechas de su vinculación con la red prorrusa, mientras que Newtral reconstruyó su inclusión en la lista de Europol y su actividad como administrador del canal.

Una red de propaganda en español con cientos de miles de seguidores

Más allá de la captación directa, Golden Owl identifica una infraestructura de canales de Telegram que distribuye contenidos favorables a Moscú entre audiencias hispanohablantes. El estudio sitúa a Arias Gil en el núcleo de una red que traduce, reproduce y amplifica materiales procedentes de medios estatales rusos, plataformas de información militar y comentaristas próximos al Kremlin.

Entre las fuentes que aparecen en esta circulación figuran Sputnik, la agencia Tass y Rybar, junto a otros canales y creadores de contenido que difunden análisis sobre la guerra de Ucrania y la política internacional desde posiciones alineadas con los intereses rusos.

La red identificada acumula aproximadamente 350.000 suscripciones y 8,5 millones de visualizaciones en 16 días, según los datos recogidos por los investigadores. Su capacidad de difusión no depende únicamente del tamaño individual de cada canal, sino de la coordinación en la publicación y redistribución de contenidos. Los mensajes se replican entre distintas cuentas, en ocasiones con textos idénticos y escasas diferencias temporales.

El resultado es una cadena de amplificación que permite introducir una misma narrativa en comunidades diferentes y aumentar su alcance sin necesidad de que todos los canales respondan a una única estructura de dirección.

Entre los relatos que aparecen de forma recurrente figura la presentación de Israel, Estados Unidos, Marruecos y la OTAN como principales amenazas para España, así como la idea de que el país se ha convertido en objetivo de ataques por su apoyo militar a Ucrania. La estrategia, según el informe, consiste en conectar acontecimientos nacionales con el enfrentamiento geopolítico y ofrecer interpretaciones que erosionen la confianza en las instituciones españolas y sus alianzas internacionales. Uno de los ejemplos recogidos es la difusión de informaciones falsas tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Apenas 36 minutos después del siniestro comenzaron a circular mensajes que atribuían la tragedia a un supuesto sabotaje, una hipótesis que se extendió mediante cuentas que imitaban perfiles ferroviarios y medios de comunicación.

La rapidez de la difusión ilustra uno de los riesgos que señala Golden Owl: la capacidad de explotar acontecimientos de gran impacto social antes de que las autoridades hayan podido esclarecer sus causas. La utilización de cuentas falsas, publicaciones sincronizadas y contenidos manipulados permite introducir explicaciones alternativas y convertir una crisis nacional en un instrumento de polarización.

Páginas falsas desde Vietnam y narrativas preparadas para el 29-N

El informe también identifica una infraestructura de páginas de Facebook administradas desde Vietnam que se presentan ante los usuarios como espacios informativos españoles. La red principal reúne ocho páginas y alrededor de 270.000 seguidores, con una presencia especialmente relevante entre usuarios de 65 años o más.

Los investigadores detectan que estas páginas habrían recurrido a audiencias de pago para incrementar su alcance y construir comunidades que aparentan tener una implantación nacional. A partir del 27 de octubre, el contenido habría experimentado un cambio de orientación: de publicaciones inicialmente inocuas a historias políticas fabricadas mediante inteligencia artificial, con un marcado sesgo antigubernamental e islamófobo. La investigación advierte de que Vietnam no es el único origen de estas operaciones. También aparecen páginas y canales que simulan ser españoles desde Sri Lanka, Indonesia, Pakistán o Argentina. En paralelo, un conjunto de 25 cuentas asociadas, con actividad desde Estados Unidos, Francia y Alemania, habría acumulado 1,39 millones de reproducciones mediante publicaciones con etiquetas idénticas relacionadas con la crisis de Ceuta.

El calendario electoral añade otra dimensión a estas operaciones. Golden Owl alerta de la adaptación al contexto español de narrativas utilizadas anteriormente en América Latina para cuestionar la legitimidad de los resultados electorales, especialmente las relacionadas con el supuesto fraude en el voto por correo. El estudio identifica una secuencia de publicaciones prácticamente idénticas difundidas por cuatro cuentas con apenas nueve segundos de diferencia. Los investigadores consideran que este patrón apunta a una célula que opera a partir de un guion compartido, con mensajes destinados a presentar como fraudulento cualquier resultado que no coincida con determinadas previsiones demoscópicas.

Entre los materiales difundidos figuran imágenes generadas mediante inteligencia artificial que representan a un supuesto empleado de Correos destruyendo papeletas electorales. El objetivo de esta narrativa sería anticipar sospechas sobre el escrutinio y cuestionar de antemano la legitimidad de los resultados del 29 de noviembre.

El informe resume esta estrategia en tres mensajes recurrentes: no votar por correo, denunciar que el censo está manipulado y sostener que se producirá un robo electoral. Golden Owl precisa, no obstante, que el discurso tiene también un origen nacional y que la participación de redes extranjeras consiste en contribuir a su difusión y amplificación. No atribuye todas las actividades detectadas a una única operación coordinada desde Rusia.

Millones de datos personales expuestos en la dark web

La investigación incorpora un último frente relacionado con la disponibilidad de información personal de ciudadanos españoles en mercados clandestinos. Tras examinar 528 documentos de la dark web, Golden Owl ha identificado anuncios que ofrecen más de 13 millones de registros de ciudadanos españoles y 113.000 combinaciones de correo electrónico y contraseña. Los datos proceden de filtraciones anteriores, por lo que su presencia en estos espacios no implica necesariamente que todas las credenciales sigan activas o que la información esté actualizada. Sin embargo, su disponibilidad puede facilitar campañas de suplantación de identidad, ingeniería social y operaciones de desinformación dirigidas a colectivos concretos.

La preocupación de los investigadores se concentra en la posible utilización de estas bases de datos para construir campañas más precisas, identificar objetivos y dotar de credibilidad a mensajes fraudulentos. La combinación de información personal, cuentas falsas y contenidos generados mediante inteligencia artificial amplía las posibilidades de manipulación del debate público.

La conclusión del informe es que España afronta las próximas elecciones en un entorno informativo en el que ya existen redes, audiencias y narrativas capaces de explotar acontecimientos políticos o sociales para erosionar la confianza institucional. Los autores advierten de que una noche electoral con un resultado disputado podría convertirse en el escenario de una nueva oleada de acusaciones de fraude, amplificadas por estructuras digitales nacionales y extranjeras.

El estudio insiste, sin embargo, en que no todas las actividades documentadas forman parte de una misma operación ni responden necesariamente a un único centro de mando. Su relevancia reside en la convergencia de métodos y capacidades: desde el reclutamiento de ciudadanos y la difusión de información sensible hasta la propaganda, la manipulación de audiencias y la explotación de datos personales.

La advertencia de fondo trasciende la campaña electoral. La infraestructura digital descrita por Golden Owl podría seguir operativa después del 29-N y aprovechar cualquier crisis para intensificar la polarización, cuestionar decisiones institucionales o debilitar la confianza de los ciudadanos en el sistema democrático.