Las autoridades de Rusia han informado este martes de la detención de un reportero japonés en la región de Sajalín, que incluye la isla del mismo nombre y el archipiélago de las Kuriles, al que acusan de realizar labores de espionaje para los servicios de Inteligencia de Japón.
El detenido, empleado del diario “Hokkaido Shimbun”, ha sido enviado a prisión preventiva en Moscú tras ser trasladado desde esta región del extremo oriental ruso, de acuerdo con el comunicado difundido por el Servicio Federal de Seguridad (FSB) y citado por la agencia rusa Interfax.
“En el territorio de la región de Sajalín se ha frustrado la actividad ilícita de un corresponsal acreditado ante el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia (...), ciudadano japonés, sospechoso de espionaje en beneficio de uno de los servicios secretos japoneses”, ha celebrado el organismo.
Según el FSB, el periodista, cuya identidad no ha trascendido, “recogía y almacenaba información relacionada con la capacidad de defensa del país, con el fin de transmitirla por encargo de los servicios de inteligencia nacionales para su uso en contra de la seguridad de la Federación Rusa” y fue arrestado “la víspera de su salida” del territorio ruso.
Las relaciones bilaterales entre Moscú y Tokio se han deteriorado desde que en agosto pasado el presidente ruso, Vladimir Putin, realizara una visita a las islas Kuriles, archipiélago integrado administrativamente en la región de Sajalín y que Japón reclama, refiriéndose a él como Territorios del Norte.
Japón ha pospuesto durante décadas la firma de un tratado de paz con Rusia a la espera de recuperar la soberanía de estas islas. Tokio se apoya en el Tratado Bilateral de Comercio y Fronteras suscrito con Moscú el 7 de febrero de 1855, mientras que el Kremlin invoca los acuerdos internacionales firmados al final de la Segunda Guerra Mundial.