El Kremlin ha acusado este jueves al Gobierno británico de cometer “piratería” después de que hace unos días el petrolero de carga “Smyrtos”, integrado en la supuesta “flota fantasma” con la que Rusia intenta sortear las sanciones impuestas por la guerra en Ucrania, fuera interceptado cuando cruzaba el Canal de la Mancha.
“Probablemente se trate de un intento de expropiación, venta o piratería”, ha denunciado el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, coincidiendo con el anuncio del presidente francés, Emmanuel Macron, de la detención este martes de otro buque de esa misma “flota fantasma” frente a las costas de Sicilia.
Peskov ha señalado que las autoridades rusas analizarán y pondrán en marcha todas las acciones legales posibles tanto contra quienes han confiscado el barco como contra quienes comercialicen o adquieran el crudo transportado. Al mismo tiempo, ha ironizado al afirmar que se trata de un comportamiento recurrente por parte de Reino Unido a lo largo de su historia.
El pasado 14 de junio, la Marina Real británica interceptó el carguero “Smytros” cuando intentaba atravesar el Canal de la Mancha. Aunque este tipo de operaciones contra la denominada “flota fantasma” rusa son frecuentes en otras zonas, como el mar Báltico, es la primera ocasión en la que Reino Unido encabeza un dispositivo de este tipo.
En paralelo, en las últimas horas Francia ha comunicado que el martes detuvo el petrolero “Deliver”, con bandera de Camerún y procedente del puerto ruso de Primorsk, en la costa del mar Báltico. De acuerdo con las autoridades francesas, pesa la sospecha de que navegara bajo una insignia falsa.