El Ejecutivo de Corea del Sur ha afirmado este lunes que mantiene una “estrecha coordinación” con Estados Unidos después de los recientes lanzamientos de proyectiles efectuados por Corea del Norte el pasado jueves, sobre los que Seúl no había ofrecido hasta ahora una posición oficial.
“Corea del Sur y Estados Unidos detectaron y siguieron, en tiempo real, los múltiples proyectiles lanzados por Corea del Norte (...), manteniendo una estrecha coordinación para todas las contingencias”, ha señalado el viceportavoz del Ministerio de Defensa surcoreano, Lee Kyung Ho.
El representante de Defensa ha precisado que los proyectiles han sido catalogados como “sistemas de armas tácticas” y ha recalcado que “el mecanismo bilateral de intercambio de información y coordinación (con Estados Unidos) sigue funcionando a la perfección”, según ha informado la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
“Nuestras Fuerzas Armadas mantienen un estado de alerta permanente las 24 horas”, ha insistido Lee, que ha pedido “no socavar la dedicación de los militares surcoreanos y estadounidenses, dedicados a defender Corea del Sur y garantizar la seguridad de sus ciudadanos, a través de interpretaciones políticas”.
Las declaraciones del viceportavoz se producen en pleno debate público sobre la aparente falta de reacción de Seúl ante el anuncio de Pyongyang sobre los lanzamientos del 25 de junio, lo que ha dado pie a conjeturas acerca de si el Gobierno habría retenido la información sobre los disparos o si, por el contrario, no logró detectarlos en el momento en que se produjeron.
Un medio surcoreano llegó incluso a sugerir que Estados Unidos podría estar restringiendo el flujo de datos relativos a los movimientos militares de Corea del Norte, lo que habría mermado la capacidad de Seúl para identificar este tipo de actividades, una hipótesis que Lee ha rechazado de plano.
El dirigente norcoreano, Kim Jong Un, supervisó personalmente los últimos ensayos, coincidiendo con el 76.º aniversario del estallido de la Guerra de Corea (1950-1953), en unas maniobras que incluyeron nuevos sistemas de artillería y plataformas de lanzamiento de misiles, mientras defendía la necesidad de provocar “miedo” y “desazón” en “el enemigo”.
El actual presidente surcoreano, Lee Jae Myung, ha defendido desde su llegada al poder en junio de 2025 un acercamiento hacia Pyongyang; sin embargo, todavía no se ha puesto en marcha un proceso de diálogo entre las dos Coreas, que continúan técnicamente en guerra, ya que el conflicto terminó con un armisticio y no con un tratado de paz definitivo.