La Junta de Educación de Texas, dominada por el Partido Republicano, ha dado luz verde a un nuevo listado de lecturas obligatorias para los centros públicos del estado que incorpora varios pasajes de la Biblia, el libro sagrado del cristianismo, pese a las críticas por una posible vulneración de la libertad religiosa del alumnado.
El catálogo de obras ha salido adelante con nueve votos a favor, cinco en contra y una abstención. Así, por ejemplo, los alumnos de quinto curso de primaria deberán estudiar fragmentos del Éxodo y los de séptimo leerán el Salmo 23 o Salmo del Pastor cuando el plan entre en vigor a partir de 2030.
Más de cinco millones de escolares del sistema público se verán afectados por estas nuevas lecturas obligatorias, que se suman a la medida aprobada para 2025 que exige que los Diez Mandamientos estén expuestos de forma permanente en cada aula.
La propuesta de incorporar estos textos se sustenta en la ley educativa estatal de 2023, que faculta a las autoridades a fijar al menos una obra literaria de lectura preceptiva por cada nivel educativo. A partir de esta norma, la Junta de Educación determina qué lecturas son obligatorias y complementa la lista con una serie de títulos recomendados para cada curso.
Quienes apoyan la reforma sostienen que la tradición judeo-cristiana es un elemento clave en los orígenes y valores fundacionales del país y que, por tanto, debe tener reflejo en la enseñanza pública. Sus detractores, en cambio, consideran que la medida supone una violación de la separación entre iglesia y estado recogida en la Constitución.