Así es el plan de desregulación de Vox: contra el Pacto Verde, los planes de igualdad y la burocracia empresarial

La formación de Santiago Abascal presenta en su Asamblea General Ordinaria un Programa de Desregulación que señala cuatro sectores prioritarios: empresa y trabajo, energía, industria y sector primario. Vox propone eliminar los planes de igualdad y LGTBI obligatorios en las empresas, suprimir el registro horario universal, aprobar una Ley de Mercado Abierto estatal y exigir la reforma o derogación de varias normas de la Unión Europea

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El presidente de VOX, Santiago Abascal, en la sede nacional del partido. Gabriel Luengas - Europa Press

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Vox ha presentado este sábado, durante su Asamblea General Ordinaria, su nuevo Programa de Desregulación, un paquete de medidas con el que la formación de Santiago Abascal pretende situar la lucha contra la burocracia en el centro de su agenda económica, laboral y territorial.

Bajo el lema “¡Al grano! Una vida más fácil”, el partido sostiene que España vive atrapada en una “hiperregulación”que, a su juicio, está detrás del “decrecimiento, desmantelamiento o decadencia” de numerosos sectores. La crítica se dirige especialmente al sector primario, la energía, la industria, la vivienda, el sistema autonómico y la inmigración masiva.

El documento parte de una idea muy clara: Vox quiere revisar de forma “profunda” toda la normativa y toda la burocracia que afecta a empresas, trabajadores, agricultores, autónomos, familias y administraciones. El partido afirma que las leyes, nacidas para ordenar la convivencia, han terminado convertidas en un “caos normativo” que penaliza la iniciativa, frena el crecimiento y bloquea el futuro.

Cuatro sectores en el punto de mira

El plan de Vox identifica cuatro grandes ámbitos donde, según la formación, la regulación se ha convertido en una carga excesiva.

El primero es empresa y trabajo, donde el partido propone eliminar la disparidad normativa, reducir trabas burocráticas y devolver margen de decisión a empresas y trabajadores. El segundo es energía, con una política orientada a la soberanía energética y a acelerar inversiones en redes, almacenamiento e infraestructuras.

El tercer eje es la industria, que Vox vincula directamente a la necesidad de avanzar hacia la reindustrialización de España. El cuarto es el sector primario, donde el partido promete enfrentarse a las “trabas nacionales y procedentes de Bruselas” que, según sostiene, ahogan a agricultores, ganaderos y productores.

Choque frontal con Bruselas

Una de las partes más ambiciosas del documento es la que afecta a la Unión Europea. Vox propone exigir la reforma o eliminación de directivas, reglamentos y acuerdos comunitarios que considera perjudiciales para la economía española.

Entre sus prioridades figura la supresión de las medidas derivadas del Pacto Verde Europeo, al que responsabiliza de imponer cargas medioambientales que, según el partido, perjudican al campo, la industria y la competitividad.

También plantea eliminar la Directiva de eficiencia energética de los edificios, suprimir las directivas sobre información de sostenibilidad empresarial, poner fin a la prohibición de vender coches de combustión en 2035 y revertir los acuerdos comerciales con Mercosur y Marruecos.

En el ámbito agrario, Vox quiere eliminar las exigencias medioambientales ligadas a las ayudas de la PAC, al considerar que condicionan injustamente el trabajo de los productores españoles.

Fin de los planes de igualdad y LGTBI obligatorios

En el terreno empresarial, una de las propuestas más relevantes es la derogación de los planes de igualdad y planes LGTBI obligatorios en las empresas.

Vox argumenta que la igualdad ante la ley ya está amparada por la Constitución y sostiene que obligar a las empresas a redactar, negociar, registrar y revisar planes de igualdad constituye “burocracia ideológica disfrazada de progreso”.

Respecto a los planes LGTBI, el partido afirma que ninguna empresa debe estar obligada a redactar documentos para acreditar su adhesión a una agenda ni para “certificar su corrección política”. La medida forma parte de una crítica más amplia a lo que Vox denomina regulación ideológica dentro del tejido empresarial.

Suprimir el registro horario universal

El Programa de Desregulación también propone eliminar el registro horario obligatorio universal.

Vox considera que esta obligación se ha convertido en “una carga absurda” para teletrabajadores, profesionales que trabajan por objetivos, autónomos con empleados y pequeñas empresas. El partido resume su planteamiento con una fórmula directa: “Quien quiera fichar, que fiche” y “quien trabaje por objetivos, que trabaje por objetivos”.

La formación matiza que la Administración deberá intervenir cuando existan indicios “reales” de abuso, pero defiende que no puede imponerse el mismo modelo de control horario a realidades laborales muy distintas.

Desconexión digital, movilidad sostenible y riesgos laborales

El documento plantea también eliminar el protocolo de desconexión digital obligatorio. Vox sostiene que las condiciones laborales deben pactarse entre empresa y trabajador, siempre con garantías de condiciones “justas y dignas”. “No hace falta un protocolo oficial registrado por triplicado para apagar el móvil al salir del trabajo”, afirma el texto.

Otra propuesta es derogar el plan de movilidad sostenible obligatorio y adaptar la normativa de prevención de riesgos laborales al riesgo real de cada actividad. El partido denuncia que la aplicación universal de la normativa a cualquier microempresa ha llenado el día a día de las pymes de cursos, protocolos y certificaciones sin utilidad práctica.

VOX vincula estas medidas a una de sus denuncias principales: la llamada “trampa” de los 50 empleados. Según el partido, una pyme que pasa de 49 a 50 trabajadores se convierte en un “monstruo burocrático” por la acumulación de planes, auditorías, comités, canales internos y nuevas obligaciones.

Una Ley de Mercado Abierto para toda España

En el ámbito territorial, Vox propone aprobar una Ley de Mercado Abierto de alcance estatal. La idea es que cualquier empresa, profesional o producto que ya opere legalmente en una comunidad autónoma pueda hacerlo en el resto de España sin trámites, licencias ni registros adicionales.

El partido conecta esta propuesta con su crítica al “caos autonómico”. A su juicio, las diferencias normativas entre comunidades han fragmentado el mercado nacional y han convertido España en “diecisiete países distintos” desde el punto de vista regulatorio.

VOX plantea recuperar el uso del artículo 150.3 de la Constitución para aprobar leyes de armonización cuando las comunidades autónomas generen marcos normativos contradictorios.

El objetivo, según la formación, es imponer reglas comunes allí donde la diversidad autonómica esté afectando a empresas, ciudadanos o sectores productivos. La medida encaja con una de las líneas tradicionales del partido: recentralizar competencias, reducir diferencias territoriales y reforzar la unidad de mercado en toda España.

Cita previa y Administración: “un muro para no atender”

El programa también entra en el funcionamiento de la Administración. Vox promete eliminar la obligación de cita previa, que considera convertida en “un muro para no atender” al ciudadano.

El partido denuncia que hoy resulta casi imposible entrar en una oficina pública, renovar un documento o hacer una gestión básica sin depender de páginas web saturadas o sin huecos disponibles.

Vox recuerda además que el Congreso ya aprobó, con apoyo de varias fuerzas, una proposición para instar al Gobierno a suprimir la obligatoriedad de la cita previa y garantizar la atención presencial sin reserva.

Otra de las propuestas centrales es obligar a derogar tres normas vigentes por cada nueva ley que se apruebe. Según el documento, cada ley nueva deberá identificar en su propio texto qué tres normas quedan eliminadas. Si no lo hace, no podrá tramitarse ni aprobarse.

Vox resume la medida con una crítica al crecimiento constante del Boletín Oficial del Estado: “Basta ya de legislaturas que añaden miles de normas y no retiran ninguna: los españoles no pueden seguir cargando con un Boletín Oficial que crece sin parar mientras su libertad mengua”.

Una única base de datos para toda la Administración

El partido propone también crear una base de datos única para todas las administraciones.

La finalidad es que el ciudadano no tenga que entregar documentos, certificados o datos que la Administración ya posee. Vox quiere acabar con el “peregrinaje de ventanilla en ventanilla” para obtener papeles emitidos por el propio Estado.

En la misma línea, plantea extender el silencio administrativo positivo y la declaración responsable como regla general, aunque excluye de esta fórmula los ámbitos relacionados con la soberanía nacional y el control migratorio: nacionalidad, residencia, permisos de trabajo para extranjeros e inmigración.

Contra los “mercados parasitarios” de la burocracia

Vox asegura que la burocracia ha generado lo que denomina “mercados parasitarios”. El partido sostiene que, allí donde un trámite no funciona, aparece un negocio que se aprovecha de la dificultad del ciudadano para acceder a la Administración.

Como ejemplos, cita la reventa de citas en Extranjería o para la obtención del DNI, fenómenos que, según el documento, nacen de un sistema administrativo saturado e ineficiente.

El Programa de Desregulación incluye también medidas para el comercio. Vox propone libertad total para promociones, rebajas y campañas comerciales en el comercio físico, con el argumento de que debe competir en igualdad de condiciones con el comercio online, que “vende cuando quiere y como quiere”. También plantea acabar con la doble licencia comercial y aprobar una única normativa para toda España, alineada con Europa, en materia de etiquetado y envasado.

Energía y agua

En materia energética, Vox reclama acelerar la construcción de líneas eléctricassubestaciones y puntos de conexión a la red.

El partido defiende una tramitación exprés de autorizaciones, acceso efectivo a la red para quienes quieran invertir en España y una vía rápida para proyectos de almacenamiento energético, con prioridad para el bombeo hidráulico. El objetivo declarado es orientar la política energética hacia la soberanía energética y evitar que la regulación frene inversiones consideradas estratégicas.

El agua ocupa un lugar destacado en el programa. Vox sostiene que “ni una gota más” debe ir al mar mientras el campo se seca. El partido afirma que cada año se desperdician grandes cantidades de agua dulce que podrían regar campos, abastecer industrias y sostener pueblos, mientras otras zonas sufren restricciones, cultivos perdidos y comarcas enteras en crisis hídrica.

La formación defiende que no falta agua, sino infraestructuras para llevarla “de donde sobra a donde hace falta”. Por eso propone aplicar a las infraestructuras hidráulicas la misma tramitación exprés que al resto de proyectos estratégicos: plazos cerrados, una sola evaluación ambiental y silencio positivo.

Leyes que VOX quiere derogar

El documento incluye una lista de normas cuya derogación persigue Vox. Entre ellas figuran la ley de vivienda, la normativa de cambio climático, la reforma laboral, la legislación sobre movilidad sostenible y los propios planes de igualdad.

La formación presenta estas derogaciones como parte de una estrategia de desregulación “integral”, que no se limita a una sola área, sino que busca revisar el marco normativo que afecta a empresas, ciudadanos, agricultores, industria y administraciones.

El sector primario, prioridad política

El campo aparece como uno de los grandes destinatarios del programa. Vox promete enfrentarse a las “trabas nacionales y procedentes de Bruselas” que afectan al sector primario, especialmente las vinculadas al Pacto Verde, la PAC, las exigencias medioambientales y los acuerdos comerciales con terceros países.

El partido sitúa al agricultor y al ganadero como víctimas de una combinación de burocracia estatal, imposiciones comunitarias y competencia exterior que, según su diagnóstico, debilita la producción nacional.

Una estrategia para marcar perfil económico

Con este Programa de Desregulación, Vox intenta colocar la burocracia en el centro de su discurso económico. La formación no presenta las medidas como simples retoques administrativos, sino como una enmienda a buena parte del marco regulatorio español y europeo.

El mensaje político es claro: menos obligaciones empresariales, menos regulación autonómica, menos exigencias comunitarias, más soberanía energética, más industria nacional y más apoyo al sector primario.

Vox busca diferenciarse del PP en el terreno económico y regulatorio, presentándose como el partido dispuesto a ir más lejos en la derogación de normas, en el choque con Bruselas y en la recentralización del mercado nacional. Al mismo tiempo, intenta conectar con sectores empresariales, autónomos, agricultores y pymes que se sienten ahogados por la carga administrativa.

“Al grano”: menos normas y más poder para producir

El lema elegido, “¡Al grano! Una vida más fácil”, resume la intención del partido: convertir la desregulación en una bandera política. Vox sostiene que España no necesita más planes, protocolos, registros o certificados, sino menos obstáculos para producir, trabajar, contratar, invertir y comerciar.

La propuesta abre un nuevo frente en el debate económico nacional: hasta dónde debe llegar la simplificación administrativa y qué normas son protección necesaria o, como sostiene Vox, pura burocracia ideológica.

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