Al menos tres personas han perdido la vida y otras 16 han resultado heridas este jueves en Calgary, en la provincia canadiense de Alberta, tras un aparatoso siniestro en el que un autobús acabó envuelto en llamas.
“Hoy mismo hemos intervenido en un grave accidente con incendio de un autobús de transporte público que ha causado la muerte de tres personas y ha dejado al menos 16 heridos”, ha informado la Policía municipal en una publicación en redes en la que alude a un evento “profundamente angustioso tanto para las personas directamente afectadas como para el conjunto de la comunidad”.
La confirmación del fallecimiento de las tres víctimas se ha producido en el propio lugar del accidente, según ha explicado ante los medios el portavoz de Emergencias sanitarias de Calgary, Adam Loria. Ha detallado que, de los 16 heridos, “diez han sido trasladados a varios hospitales” de la ciudad, y “uno de ellos se encuentra en estado crítico”.
Uno de los heridos es el conductor de uno de los dos autobuses implicados, un vehículo que funcionaba con gas natural licuado. Los Bomberos han tenido que excarcelarlo y, de acuerdo con el jefe del Cuerpo de Bomberos de Calgary, Steve Dongworth, ha sufrido “heridas de bastante gravedad”.
Dongworth ha añadido que el siniestro obligó a movilizar siete vehículos del servicio de Bomberos, además de un octavo “especializado en materiales peligrosos” con su equipo correspondiente, debido a las características del gas natural licuado utilizado como combustible por uno de los autobuses.
Según el relato presentado a los medios por el sargento de Policía Andy Woodward, “uno de los autobuses circulaba por Saddle Ridge Circle cuando colisionó con un vehículo blanco; este, a su vez, chocó contra un vehículo negro y, posteriormente, terminó impactando contra un camión tipo furgón”. “El vehículo continuó su trayectoria y golpeó a otro autobús, que se encontraba detenido en la parada y ya estaba en llamas. Este segundo autobús cruzó la calzada e impactó contra otros dos vehículos”, ha proseguido.
“Llevo más de 36 años en el servicio y creo que este es, probablemente, el escenario más complejo en el que he trabajado en relación con un accidente de este tipo”, ha remarcado el sargento, subrayando que “cualquier escena como esta, traumática, es difícil para todos los servicios de Emergencias, Bomberos, Urgencias y Policía”.