El Ejecutivo de Somalilandia ha recibido este martes como un espaldarazo clave a sus aspiraciones de independencia las palabras pronunciadas ayer por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien se refirió a este territorio, que Somalia considera parte inseparable de su Estado, como “un país”.
Las declaraciones de Trump tuvieron lugar durante un mitin en Ohio. “Yo lo llamo Somalia Land, no Somalilandia, porque en realidad es un país totalmente diferente. A algunos les gusta Somalilandia, que no tiene nada que ver”, manifestó en un momento dado.
Somalilandia proclamó su autodeterminación en 1991, pero ningún miembro de Naciones Unidas había dado el paso de reconocerla hasta el 26 de diciembre del año pasado. Israel, en una decisión prácticamente inédita, reconoció por segunda vez la independencia de este territorio tras haberlo hecho ya en 1960, en un escenario completamente distinto, durante los cinco días de existencia del llamado Estado de Somalilandia.
Especialistas israelíes del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) subrayaron el peso estratégico de normalizar los vínculos con Somalilandia por dos razones principales: su “ubicación geoestratégica y en su disposición como Estado estable, moderado y fiable en una región volátil a colaborar estrechamente con los países occidentales”.
El propio INSS destaca que la franja costera y el interior de Somalilandia se sitúan a unos 300 a 500 kilómetros de las posiciones de uno de los principales adversarios regionales de Israel, la insurgencia hutí asentada en Yemen.
Pocas horas después de hacerse público el reconocimiento israelí, Somalia y varios de sus socios internacionales, entre ellos Egipto y Turquía, rechazaron de plano la decisión, que calificaron de ataque frontal a la integridad territorial somalí y de precedente extremadamente peligroso, al considerarlo a la vez una amenaza para la seguridad regional y una vulneración directa de la Carta de la ONU.
En este contexto, Somalilandia ha aplaudido las manifestaciones de Trump porque “reafirman una realidad consolidada: la República de Somalilandia posee fronteras propias, definidas internacionalmente, heredadas tras su independencia y en consonancia con el principio de la Unión Africana de respeto a las fronteras existentes al momento de la independencia”.
De este modo, el Gobierno de Somalilandia “expresa su gratitud al presidente Trump por reconocer la realidad de la República de Somalilandia como país soberano e independiente”, un gesto que, a su juicio, “se suma a su vez al reconocimiento formal de la República de Somalilandia por parte de Israel y a su alianza establecida con Taiwán”.