El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este jueves que la ejecución de Nidal Malik Hasan, el psiquiatra del Ejército condenado a muerte por asesinar a tiros a 13 militares en la base de Fort Hood en 2009, no se ofrecerá finalmente en directo por respeto a la “gente de buena voluntad” que rechaza ver su muerte.
Trump ha precisado, no obstante, que personalmente no se oponía de forma especial a esa retransmisión, ya que, en sus palabras, “habría sido un poderoso disuasorio porque el mundo entero habría sido testigo de cómo América lidia con terroristas y escoria” como Hasan.
“Sin embargo, hay mucha gente muy buena y con muy buena voluntad que preferiría no verle morir, ya sea a traves de internet o de cualquier otro medio visual”, ha añadido el mandatario en sus redes sociales, subrayando que ha tenido en cuenta estas sensibilidades a la hora de tomar la decisión.
De este modo, Hasan será ejecutado el próximo 3 de diciembre por un pelotón de fusilamento en un “evento que no será retansmitido”, aunque, tal y como permite la legislación estadounidense, “podrán acudir en persona si así lo desean porque se merecen ser testigos de cómo se hace justicia” los familiares de las víctimas mortales del ataque.