El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha informado de la imputación de 63 personas en todo el país, entre ellas cuatro extranjeras en situación irregular, "en relación con la emisión ilegal de votos, el registro fraudulento de votantes y otros delitos electorales", dentro de las actuaciones lanzadas por la Administración de Donald Trump ante las elecciones de medio mandato que se celebran este martes.
"El anuncio de hoy marca el mayor aumento de arrestos por fraude electoral desde que el presidente Trump regresó al cargo", ha señalado el fiscal general, Todd Blanche, en un comunicado de su departamento, en el que se detalla que las autoridades estadounidenses han imputado, "tan solo en las últimas nueve semanas", a un total de "195 extranjeros en 25 estados por delitos relacionados con el registro y la emisión ilegal de votos".
Entre los últimos arrestos figuran casos en estados gobernados por demócratas contrarios a la estrategia del Ejecutivo federal, como California. En este estado, el Departamento de Justicia asegura haber presentado cargos contra doce personas, en pleno pulso entre Washington y Sacramento por la insistencia de la Casa Blanca en exigir que California apartara y no contara de forma preventiva cerca de 20.000 votos por correo de electores señalados por la Administración federal como posibles "no ciudadanos", una petición que el Tribunal Supremo terminó rechazando.
Pese a esta resolución, el gobernador californiano, Gavin Newsom, ha subrayado que el estado perseguirá como delitos graves cualquier intento de interferir en el proceso electoral o de manipular las papeletas durante los comicios de este martes.