El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que el proyecto de ley bipartidista para imponer nuevas sanciones contra Rusia, promovido por el fallecido senador Lindsey Graham, cuenta con serias opciones de salir adelante en el Congreso. Asimismo, ha dejado caer que el alcance de la iniciativa podría extenderse para abarcar también a Irán y al partido-milicia chií Hezbolá.
“Creo que podrían incluir a Irán. Van a incluir a Irán, lo cual sería algo de gran trascendencia si lo hicieran, y puede que también incluyan a Hezbolá”, ha señalado en declaraciones a la prensa desde la Casa Blanca junto al primer ministro iraquí, Ali al Zaid.
El texto legislativo que se está discutiendo en las cámaras legislativas estadounidenses abriría la puerta a que Trump pueda imponer restricciones adicionales a aquellos países que ayuden a sortear las sanciones o que adquieran volúmenes significativos de petróleo, uranio o gas procedentes de Rusia, con el objetivo de debilitar aún más a Moscú en el contexto de su guerra con Ucrania.
La propuesta —cuestionada por la oposición tras el reciente fallo del Tribunal Supremo que tumbó la mayor parte de los gravámenes aprobados por Washington— fue registrada por primera vez en abril de 2025, aunque su tramitación quedó en suspenso para no interferir en las conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania destinadas a poner fin al conflicto.
Aunque Graham había manifestado que contaba con el respaldo del exmandatario republicano, Trump ha evitado comprometerse de forma clara ante los medios y no ha dado un apoyo explícito al proyecto. En sus declaraciones, ha insistido en que era el senador republicano —fallecido el sábado— quien impulsaba con mayor empeño la aprobación de la iniciativa.