El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha anunciado este martes que Polonia será el escenario, en otoño, de las primeras maniobras militares de la coalición de países que respaldan a Ucrania. Esta decisión se produce tras el acuerdo cerrado en el seno de dicho grupo durante la reunión convocada en París este lunes por el presidente francés, Emmanuel Macron.
“Las primeras maniobras en las que participarán las tropas francesas y británicas tendrán lugar en Polonia en otoño de este año”, ha afirmado el dirigente polaco en declaraciones a la prensa desde Francia, donde ha participado en el desfile militar por la fiesta nacional gala. “Se tratará de maniobras que prepararán a toda la coalición reunida en París para ofrecer garantías reales de seguridad a Ucrania, pero también a la región”, ha señalado.
Tusk ha enmarcado este movimiento en el aumento de los ataques rusos sobre territorio ucraniano y en “las últimas declaraciones” del presidente ruso, Vladimir Putin, “repletas de amenazas” contra el país vecino.
“La escalada de la que llevo hablando desde hace tiempo por parte de Rusia sigue siendo posible y, por ello, con gran satisfacción hemos tomado esta decisión definitiva de que Polonia acogerá no solo a soldados estadounidenses, sino también a británicos y franceses”, ha informado.
Los líderes de la coalición de voluntarios en apoyo a Kiev han convenido que las fuerzas internacionales que integrarán la futura Fuerza Multinacional, concebida para operar en un eventual escenario posbélico, desarrollarán ejercicios militares “en los próximos meses”.
La cita de la coalición en territorio francés reunió a varios dirigentes europeos con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en un encuentro en el que los asistentes expresaron su “beneplácito” al respaldo del presidente estadounidense, Donald Trump, a las garantías de seguridad para Ucrania durante la reciente cumbre de la OTAN en Ankara.
En la declaración conjunta, los participantes reiteraron su apoyo a un diálogo directo entre las partes, al establecimiento de un alto el fuego sobre la actual línea de contacto y a la continuación de negociaciones “constructivas”, siempre que se basen en los principios de que “no hay paz sin Ucrania” y que “no se puede negociar ningún acuerdo sobre los intereses y la seguridad europeos sin los europeos”.