Al menos una persona ha perdido la vida y varias más han resultado heridas en las últimas horas a causa de una nueva serie de ataques de las Fuerzas Armadas de Rusia contra la ciudad de Zaporiyia, que en los días recientes sufre una renovada ofensiva en la que ya se han contabilizado otros siete fallecidos y decenas de afectados.
En las últimas 24 horas, las pocas zonas de la provincia de Zaporiyia que siguen fuera del control de Moscú han sido blanco de una ofensiva a gran escala, durante la cual las tropas rusas han ejecutado 1.011 ataques sobre 57 localidades, incluida la capital homónima y varios pequeños asentamientos.
“Zaporiyia se recupera el mayor ataque masivo sufrido por la ciudad en los últimos años”, ha declarado el gobernador provincial, Ivan Fedorov, quien ha admitido que son “días difíciles”, mientras los equipos sanitarios y de rescate continúan desplegados para tratar de reducir al mínimo las consecuencias de los bombardeos más recientes.
El propio Fedorov ha indicado que la principal compañía en activo en la ciudad, la siderúrgica Zaporizhstal --el cuarto mayor productor de acero de Ucrania-- se ha visto obligada a detener su producción por el impacto de los ataques. Las siete víctimas mortales confirmadas la jornada anterior pertenecen a la plantilla de esta factoría.
Para esta nueva ofensiva, las fuerzas rusas han ejecutado más de 250 ataques de artillería y han empleado alrededor de 700 drones, según ha precisado Fedorov, quien también ha informado de que varias localidades han quedado sin suministro eléctrico.
La ciudad de Zaporiyia se ubica relativamente cerca de la línea del frente sur y, por ello, suele convertirse en objetivo recurrente de los ataques aéreos rusos. Moscú mantiene el control de cerca del 70% del territorio de esta región desde las primeras fases de la invasión, iniciada en febrero de 2022.