Una amenaza de bomba, aún en fase de comprobación, ha obligado este martes a un avión comercial de la aerolínea húngara Wizz Air, que realizaba la ruta entre Londres y Sofía, a efectuar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto internacional de Budapest.
El ministro de Defensa, Romulusz Ruszin-Szendi, ha detallado que, en cuanto se recibió el aviso, despegaron de inmediato los aparatos del servicio de preparación de defensa aérea de la OTAN para interceptar el vuelo y acompañar su llegada al aeropuerto Ferenc Lizst, situado en la capital húngara.
“El servicio de preparación de defensa aérea de las Fuerzas Armadas húngaras ha demostrado su valía una vez más en una situación real”, ha destacado el ministro en redes sociales acerca de este episodio, que no ha causado víctimas y permanece bajo análisis por parte de los especialistas de la Policía.