Las autoridades estadounidenses han comunicado este lunes la muerte de una persona en un tiroteo ocurrido en el estado de Maine, en el noreste del país, en el que habrían participado agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Se trata del segundo episodio similar en menos de una semana.
El presidente de la Cámara de Representantes de Maine, Ryan Fecteau, ha confirmado el fallecimiento y ha señalado al ICE como posible responsable del suceso. “La Policía Estatal y el Departamento de Seguridad Pública se encuentran ahora en el lugar de los hechos para recabar detalles y se espera que el FBI también investigue”, ha indicado en un comunicado. “Estos son los detalles de los que dispongo en este momento. Proporcionaré más información a medida que me la vayan facilitando”, ha añadido.
Por su parte, la Policía de Biddeford ha explicado a la cadena CNN que se ha registrado un “incidente policial” en la zona y ha recalcado que, por ahora, no existe ninguna amenaza para los vecinos.
Este tiroteo se produce pocos días después de que un hombre muriera en Houston, en el estado de Texas, tras recibir disparos de un agente del ICE cuando conducía su coche camino del trabajo.
La víctima perdió la vida por la gravedad de las heridas causadas en lo que el ICE calificó en un primer momento como una operación específica, aunque el fallecido no era el objetivo de dicha actuación. Este caso desencadenó protestas multitudinarias contra los métodos de estos agentes.
El nuevo tiroteo ha reavivado las exigencias de mayor control y rendición de cuentas sobre los agentes del ICE, un debate que se intensificó a comienzos de este año después de que Rene Good, una madre de 37 años, y Alex Pretti, un enfermero de la UCI de 37 años, fueran asesinados por agentes federales de inmigración durante una operación desarrollada en Mineápolis.