El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha instado este jueves a los aliados de la OTAN a no interrumpir el suministro de material militar y armamento, en un momento marcado por las limitaciones impuestas por Estados Unidos al uso de Starlink, el sistema de internet esencial para las comunicaciones de las Fuerzas Armadas ucranianas, que ha obligado a suspender determinadas operaciones.
“En los últimos días, se han producido varias oleadas de ataques balísticos y, de hecho, también hay ataques aéreos masivos en nuestro espacio aéreo. Desde ayer por la mañana, los rusos han lanzado casi mil drones”, ha advertido Zelenski tras su reunión en Bruselas con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
El mandatario ucraniano ha subrayado que este tipo de ataques “en el contexto de las restricciones a las operaciones de Starlink en Ucrania supone un “desafío importante” y ha insistido en que es crucial que los socios atlánticos sigan respaldando a las fuerzas ucranianas sobre el terreno.
“Esto es especialmente cierto en lo que respecta a los interceptores balísticos y las municiones para los F-16”, ha señalado el jefe del Estado ucraniano, que ha trasladado estas preocupaciones y otras cuestiones a Rutte, al que ha expresado su agradecimiento por el apoyo recibido.
Al mismo tiempo, Zelenski ha vuelto a pronunciarse sobre el cruce de acusaciones de los últimos días en torno a la moratoria de ataques contra instalaciones energéticas rusas y ucranianas, una iniciativa lanzada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que tanto Kiev como Moscú se reprochan mutuamente haber vulnerado desde el inicio.
La reciente ofensiva rusa de gran envergadura contra el sistema energético, otras infraestructuras críticas y zonas residenciales ucranianas, a la que se ha referido Zelenski, constituye, ha lamentado, la respuesta de Moscú “a otro intento del presidente estadounidense de reducir la intensidad de los ataques”.
Durante esta misma jornada, el presidente ucraniano ha asegurado que las refinerías y otras instalaciones del sector energético ruso volverán a situarse entre los objetivos de su Ejército, en represalia por la negativa de Moscú a adherirse al plan de Trump, y ha denunciado que los retrasos en los servicios de comunicación por satélite de Starlink fueron intencionados.
El pasado sábado, el presidente Trump planteó a las partes una moratoria de los ataques contra refinerías e infraestructuras energéticas. No obstante, tanto Rusia como Ucrania se han acusado de incumplir esta propuesta, formulada desde Washington al mismo tiempo que se levantaban determinadas sanciones al petróleo ruso.
Desde entonces, se ha intensificado la presión desde la capital estadounidense para que Kiev detenga sus ataques contra este tipo de objetivos, bajo la advertencia de cortar el suministro de información de Inteligencia destinada a anticipar los bombardeos rusos y de suspender las comunicaciones a través de Starlink, la red de internet por satélite de SpaceX, la compañía de Elon Musk.