La respuesta de España a la llegada masiva de personas a Ceuta afronta nuevas preguntas sobre las garantías aplicadas en la frontera. Amnistía Internacional ha pedido al Gobierno información detallada sobre los retornos a Marruecos, el acceso al procedimiento de asilo, la situación de los menores no acompañados y las denuncias de posibles devoluciones sumarias, después de la entrada de unas 72.000 personas desde el pasado 30 de julio.
La organización quiere investigar cómo se han aplicado las garantías individuales durante una operación de una magnitud excepcional. Entre las cuestiones que quiere aclarar figura la diferencia entre los retornos que el Gobierno considera voluntarios y los informes sobre posibles devoluciones forzosas en la frontera.
El Ejecutivo, a través del delegado del Gobierno en Ceuta, sostiene que cerca de 70.000 de las 72.000 personas que llegaron han regresado a Marruecos voluntariamente. Amnistía, sin embargo, asegura estar preocupada por informaciones sobre devoluciones sumarias que, de confirmarse, entrarían en conflicto con las obligaciones internacionales de España.
La organización quiere investigar cómo se han aplicado las garantías individuales durante una operación de una magnitud excepcional
También pide explicaciones sobre la instalación de elementos de contención en el mar, que vincula con la respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 29 de junio. Según Amnistía, ha recibido informes de personas que, después de superar esos dispositivos, habrían sido objeto de rechazos en frontera.
La ONG recuerda que la sentencia establece que la actuación de las autoridades debe respetar el derecho internacional de los derechos humanos y que las situaciones deben analizarse individualmente, con especial atención a las personas vulnerables y con posibilidad de formalizar solicitudes de protección internacional.
Amnistía reclama conocer cómo se produjeron los retornos
Así las cosas, ha solicitado al Gobierno datos actualizados sobre las llegadas, las muertes, las nacionalidades, las edades y el género de las personas que han entrado en Ceuta desde el 30 de julio.
También quiere conocer cuántas personas han sido devueltas a Marruecos y, dentro de esa cifra, qué parte corresponde a retornos voluntarios y cuál a retornos forzados. A ello suma preguntas sobre las garantías procesales aplicadas y sobre el acceso al procedimiento de asilo.
Amnistía pide además que se aclare la existencia de un supuesto acuerdo entre España y Marruecos para devolver a todas las personas que hayan entrado en Ceuta, del que se han hecho eco informaciones periodísticas, y reclama que ese eventual acuerdo se haga público.
El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas ya instó a España en 2025 a abstenerse de realizar devoluciones sumarias y expulsiones en la frontera y a garantizar que cualquier procedimiento de retorno respete las obligaciones internacionales, incluido el principio de no devolución.
Más de 80 cadáveres recuperados en el lado español
La magnitud de la llegada también tiene una dimensión humanitaria. Amnistía señala que se han recuperado al menos 83 cadáveres en el lado español, aunque advierte de que la cifra podría ser superior. A estos fallecidos suma los 67 cadáveres que, según la organización Caminando Fronteras, habrían sido recuperados en Marruecos. Vincula estas muertes con los riesgos asociados a las rutas migratorias y reclama que la política fronteriza no pierda de vista las consecuencias sobre las personas que intentan alcanzar territorio español.
Amnistía rechaza además el uso de expresiones como "invasión" para describir la llegada de migrantes y refugiados a Ceuta. A su juicio, este tipo de lenguaje contribuye a reforzar estereotipos y a deshumanizar a las personas que llegan.
La situación de los menores, otra de las preocupaciones
La infancia ocupa una parte central de las peticiones de Amnistía. Según los datos aportados por el Gobierno, 1.527 menores no acompañados llegados desde el 30 de julio ya han sido identificados por las autoridades.
Si bien reconoce las medidas adoptadas para ampliar los espacios de acogida, incluidos centros habilitados en colegios, expresa su preocupación por los informes que apuntan a que miles de menores podrían encontrarse sin alojamiento y durmiendo en la calle.
Amnistía reclama procedimientos rápidos para identificar a estos niños y adolescentes, incorporarlos al sistema de tutela y garantizar su acceso a la protección internacional, asistencia jurídica y apoyo psicológico; así como que cualquier menor cuya edad esté en duda sea protegido como tal hasta que pueda determinarse debidamente su edad.
La organización ha pedido además a las comunidades autónomas que acepten la acogida urgente de menores actualmente en Ceuta y reclama una solución duradera que tenga en cuenta el interés superior de cada niño.
Dos cifras distintas sobre las personas que siguen en Ceuta
La situación sobre el terreno tampoco aparece completamente delimitada en los datos oficiales. La Delegación del Gobierno cifra actualmente en unas 2.500 las personas que permanecen en Ceuta, mientras que el presidente de la ciudad autónoma eleva esa estimación a entre 8.000 y 9.000.
Entre quienes han llegado figuran ciudadanos de Marruecos, Sudán, Yemen, Eritrea, Malí, Bangladesh, Palestina, Chad, Gambia, República Centroafricana, Benín, Senegal y Guinea-Conakry. Amnistía señala que algunos de estos países atraviesan conflictos armados o situaciones de vulneración de derechos humanos y considera posible que parte de estas personas necesiten protección internacional.
El Gobierno ha anunciado la creación de un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) en Ceuta y medidas para ampliar la capacidad del sistema de acogida. Amnistía considera positivas estas actuaciones, aunque reclama que la respuesta garantice unas condiciones adecuadas y una acogida digna.
Las seis peticiones de Amnistía al Gobierno
La organización reclama a las autoridades españolas que eviten las expulsiones colectivas o sumarias y garanticen el análisis individual de cada caso. También pide que los retornos voluntarios respondan a un consentimiento libre e informado, especialmente cuando se trate de menores.
Amnistía exige evitar las expulsiones colectivas o sumarias y garantizar el análisis individual de cada caso
Entre sus demandas figura asimismo facilitar el acceso a la protección internacional y a la asistencia jurídica, trasladar a la península a los solicitantes de asilo que ya estén dentro del procedimiento y priorizar a las personas más vulnerables.
Amnistía reclama además la identificación y protección inmediata de los menores no acompañados y una respuesta humanitaria, sanitaria y psicosocial adecuada para todas las personas bajo jurisdicción española, con independencia de la forma en que hayan llegado a Ceuta.
La organización asegura que su objetivo es abrir un diálogo con las autoridades españolas para conocer con detalle cómo se ha gestionado una llegada que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de las instituciones. Su petición coloca ahora el foco no solo en cuántas personas han llegado o cuántas han regresado a Marruecos, sino en cómo se han producido esos retornos y qué garantías han acompañado a cada caso.