Frente Amplio ha incrementado la presión sobre el ala socialista del Ejecutivo tras el siniestro ferroviario de Urda (Toledo), al exigir de forma oficial la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, como única forma de asumir responsabilidades políticas por lo ocurrido.
Este viernes, la candidata de la coalición a la Presidencia del Gobierno, Ada Colau, ha explicado que ya ha trasladado a Moncloa la solicitud de que Puente abandone el cargo. Además, ha criticado el tono utilizado por el ministro en su comparecencia y ha recurrido a las propias manifestaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al remarcar que la confianza en el sistema se ha visto quebrada tras este accidente y el registrado en enero en Adamuz (Córdoba).
“No entraré a decir si esta dimisión debe producirse hoy, mañana o pasado, pero creemos que se debería producir lo antes posible, y esperemos que así sea”, ha señalado la también exalcaldesa de Barcelona.
Es más, ha argumentado que si se considera que es “inasumible que se hayan producido dos tragedias en tan poco tiempo en la alta velocidad y asumimos que se ha quebrado la confianza en el sistema, es imprescindible que haya una respuesta política que esté a la altura y que sea rápida”, ha valorado.
En paralelo, Puente ha rechazado renunciar y ha sostenido que su manera de asumir responsabilidades tras este siniestro, que ha causado 69 fallecidos hasta el momento, es “dar la cara” ante esta tragedia.
Maíllo advierte de una crisis grave
La postura de Colau ha sido respaldada por el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, que ha advertido de que existe un problema “grave” y que la reacción política para afrontarlo debe estar “a la altura”.
“Y está claro que la permanencia de Óscar Puente como ministro dificulta esta resolución”, ha añadido en un mensaje en ‘X’, reclamando igualmente la dimisión o el cese del titular de Transportes.
Críticas al modelo ferroviario y a la liberalización
El también dirigente de IU y número tres de Frente Amplio por Madrid, Toni Valero, ha sostenido igualmente en redes que la respuesta de Puente es “insuficiente” porque “ignora lo esencial”, esto es, que el problema del transporte ferroviario reside en el “modelo” de corte “neoliberal” que PP y PSOE han ido consolidando mediante “privatizaciones y liberalizaciones”.
A su entender, en la actualidad se “prima la productividad por encima de la seguridad humana” y “la rentabilidad frente a la vertebración”, precisando que la apuesta por la alta velocidad frente al tren convencional se ha impulsado “sin las inversiones necesarias” en materia de seguridad.
“Hay que decirlo claro: privatizar mata”, ha insistido Valero, para añadir que “hablar de errores humanos o de seguridad” implica obviar la cuestión central, que la liberalización reduce la capacidad del Estado para prestar “un servicio seguro y de calidad”.
Con este posicionamiento, Frente Amplio, heredero del espacio de Sumar en estos comicios, marca distancias con el sector socialista del Gobierno, después de que Puente haya asegurado que cuenta con la confianza del presidente. No obstante, la candidatura considera insostenible su continuidad y reclama que abandone el Ejecutivo tras los dos graves accidentes en la red de alta velocidad.
Más voces reclaman la salida de Puente
Fuera de este espacio político, el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ya reclamó este jueves la dimisión de Puente tras el accidente y sostuvo que esa es también la opinión de buena parte del electorado de izquierdas.
Por su parte, la portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, instó igualmente el jueves al presidente Pedro Sánchez a asumir “responsabilidades políticas máximas”, que podrían traducirse en “la dimisión o cese” del ministro, aunque sin mencionarlo de forma directa. “Si es inasumible, tendrá que tomar medidas”, recalcó.
A la vez, la candidata de Frente Amplio calificó este jueves en un vídeo difundido en redes que era “absolutamente inaceptable” que se ponga a los “pies de los caballos” a los trabajadores por el siniestro de Urda.
“Sería absolutamente inaceptable que se echara a los trabajadores a los pies de los caballos. Atribuir a una sola persona este fallo tan terrible no solo sería injusto, sino que no serviría ni para resolver los problemas y aún menos para prevenirlos”, concluyó Colau.