La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, que estaba prevista como cabeza de lista al Congreso por Lleida, ha comunicado este viernes que "da un paso atrás" en su trayectoria política tras la controversia generada por las propiedades inmobiliarias de su pareja. Con esta decisión, renuncia a todos los cargos que ostentaba en el partido y descarta volver a presentarse como diputada en el Congreso.
Mínguez ha hecho pública su renuncia mediante un mensaje en su cuenta de la red social X, recogido por Europa Press, en el que explica que adopta esta determinación "convencida de que es lo mejor para el proyecto colectivo" al que ha entregado su esfuerzo, su compromiso y sus mejores energías. "Con la conciencia tranquila, la cabeza alta y la fidelidad intacta a mis principios", ha subrayado.
En ese mismo mensaje, sostiene que la "responsabilidad debe estar por encima de cualquier consideración personal" en un contexto en el que "la ultraderecha llama a las puertas" y trata de poner en cuestión avances sociales y derechos. Cierra su comunicado agradeciendo "la confianza, el apoyo y los afectos recibidos durante todo este tiempo".
Renuncia a todos sus cargos en el PSOE
Tras el anuncio, el PSOE ha confirmado que Mínguez abandona todas sus responsabilidades orgánicas, incluida la portavocía y su puesto en la Ejecutiva Federal como secretaria de Estudios y Programas. "Agradecemos su dedicación y compromiso en el desempeño de sus responsabilidades, así como la pasión con la que ha defendido los valores socialistas en cada una de sus intervenciones públicas", han señalado desde Ferraz en un comunicado oficial.
Desde la dirección socialista también ponen en valor su "coherencia a la hora de votar conforme a sus principios" y destacan que esa conducta ha caracterizado una trayectoria "intachable" como militante del PSOE. En términos muy parecidos se expresó por la mañana el portavoz del Grupo Socialista, Patxi López, quien remarcó que Mínguez nunca había apoyado con su voto posibles intereses particulares de su pareja.
La ya exdirigente socialista, que seguía formando parte de la Diputación Permanente, había sido acusada de "incoherencia" por la oposición después de que a principios de semana se conociera que su marido gestiona un 'holding' inmobiliario con una treintena de viviendas y que ha llevado a cabo desahucios, según avanzó 'Artículo 14'.
La diputada catalana había denunciado lo que consideraba "un ataque pesonal" a su familia y había defendido la legalidad de las actividades empresariales de su pareja.
Finalmente, ha optado por presentar su dimisión apenas un día después de recibir el respaldo explícito del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que afirmó desde Bruselas que "por supuesto" la apoyaba.