El expresidente del Gobierno José María Aznar sostiene que las próximas Elecciones Generales serán las “más trascendentales” celebradas en España desde la Transición. A su juicio, si la actual coalición logra revalidar el poder, el sistema constitucional tal y como se ha conocido hasta ahora se “termine”.
Aznar se ha desplazado este jueves a Bilbao para presentar su libro 'Orden y libertad'. Durante el acto, ha advertido de que la permanencia del Ejecutivo encabezado por Pedro Sánchez tendría consecuencias directas sobre “la nación española y su continuidad histórica, a la Constitución como marco de convivencia legal de todos los españoles, a la monarquía parlamentaria como cabeza del Estado y a la convivencia entre españoles”.
En esta línea, ha señalado que “nadie puede pensar en liquidarse un sistema constitucional, institucional, una monarquía parlamentaria, poner en riesgo la unidad de nuestro país, sin que eso afecte a la convivencia entre españoles”.
Frente a ese escenario, ha defendido que la alternativa pasa por una formación capaz de reunir una amplia mayoría social, que sostenga los pilares constitucionales y garantice la estabilidad institucional. Ha admitido que el reto será complejo: “No va a ser nada fácil, porque los desafíos que tenemos en un entorno además profundamente inestable son muy complicados”.
Por ello, ha manifestado su voluntad de impulsar la recuperación de la comunidad nacional, del prestigio del Estado y de las instituciones, así como del principio de responsabilidad política. También ha apostado por “recuperar moralmente al país y tomar las decisiones económicas y sociales que hagan una economía sostenible para el país, lo que es absolutamente fundamental”. En este contexto, ha reclamado “un gobierno amplio, firme, seguro y que esté dispuesto a aguantar los embates que se le vengan encima pronto, que se le vendrán”.
“Colapso político completo” e imposibilidad de acuerdos
En su diagnóstico, España atraviesa un “colapso político completo” que impide adoptar las decisiones “fundamentales que habría que hacer”. Según ha denunciado, “por las políticas sectarias, contraproducentes y delictivas que se están produciendo, es imposible en España mantener un debate serio sobre la seguridad, sobre la defensa, sobre la inteligencia artificial, sobre la educación, sobre el desarrollo del país, sobre la necesidad de infraestructuras, sobre el futuro del sistema de bienestar, sobre la demografía o sobre la inmigración”.
Ha recordado además que “por no poder, no tenemos desde hace tres años ni presupuestos generales del Estado. Tenemos algunos que están en el gobierno que no tienen mayoría en el Congreso”. A su entender, “lo deseable para España es que los españoles pudiésemos hablar y tomar nuestras decisiones, y que una amplia mayoría de españoles se juntase para acabar con esta situación”.
Más allá de los episodios “que se están viendo cotidianamente ahora y que son enormemente graves y perjudiciales”, ha dicho sentirse especialmente inquieto por un proceso prolongado en el tiempo, “que es el deterioro institucional: el deterioro a las instituciones, al Estado, a la convivencia entre españoles y el que se puede producir en nuestro futuro”.
Ha apelado a la responsabilidad ciudadana al afirmar: “Somos nosotros los que decidimos si queremos coger el país en nuestras manos y decir vamos a llevarlo por aquí. Somos nosotros los que decidimos. Las naciones, su destino, lo marcan sus ciudadanos”. Por ello, ha llamado al “ciudadano responsable, que haya votado en el pasado lo que haya votado, se dé cuenta de las circunstancias que estamos viviendo en este momento y contribuya, porque es tiempo de decisiones importantes, a que esa amplia mayoría que haga posible un cambio político, que será difícil de administrar, pero que es absolutamente indispensable”.
Críticas al nacionalismo en el País Vasco y Cataluña
En otro momento de su intervención, Aznar ha asegurado que el País Vasco y Cataluña comparten, a su entender, un mismo problema de fondo: el “fracaso histórico” del nacionalismo desde la Transición, que estaría generando escenarios de declive. “El modelo que representa está completamente agotado”, ha señalado.
Para justificarlo, ha aludido a distintos indicadores: “Si miramos en términos educativos y los resultados educativos, si miramos en términos de lo que significa presencia de inversión exterior en el país, si miramos en términos en que los últimos 12 años el 25% de los jóvenes del País Vasco se han ido del País Vasco, si miramos en términos de en un país tan industrial como este, con tanta tradición industrial, el número de empresas que se abren aquí o del número de empresas que se van de aquí, si miramos en términos del absentismo laboral o las huelgas producidas o las horas perdidas, algo no está funcionando”.
Ha advertido de que esta realidad es “preocupante para el País Vasco, pero sobre todo es preocupante para toda España”. En su opinión, “eso es consecuencia de un modelo absolutamente agotado y de un fracaso histórico absolutamente claro”.
Asimismo, ha subrayado que el Estatuto Vasco y el Concierto económico derivan directamente de la Constitución Española, por lo que considera incoherente impulsar políticas que pretendan borrar ese marco constitucional y “todo lo que ello significa” para sustituirlo “para centrarse en ideas de repúblicas confederales o de republiquetas confederales, es un absoluto desatino”.