El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha instado a las fuerzas de la izquierda a atender el “clamor” social que reclama una candidatura conjunta para las elecciones generales del 29 de noviembre, advirtiendo de que quienes prioricen cálculos individuales o de partido “se equivocará gravemente”, en la última jornada para registrar coaliciones.
“Creo que hay un clamor social en la calle porque haya una papeleta de unidad, porque se aparquen intereses individuales, personales o partidarios”, ha señalado en un acto de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), celebrado en Madrid.
El titular de Derechos Sociales ha subrayado que las inquietudes centrales de la población giran en torno al acceso a la vivienda, los salarios, las pensiones y el mantenimiento de los servicios públicos, y ha reclamado a los líderes políticos que coloquen estas prioridades por delante de las discrepancias entre sus organizaciones.
“A quien no puede pagar el alquiler, a quien teme que los servicios públicos se desmantelen, no le importa nada quién va en el 'número dos' o en el 'número tres'”, ha remarcado el ministro.
En la misma línea, ha reiterado que la ciudadanía exige “responsabilidad” a sus representantes y ha alertado de que ignorar este mensaje supondría un grave error político. “Quien desoiga ese clamor se equivocará gravemente”, ha insistido.
Críticas a la decisión de Rufián y llamamiento a un acuerdo
Cuestionado por las palabras del cabeza de lista de ERC por Barcelona, Gabriel Rufián, que este viernes admitió que ha “fracasado” en su intento de impulsar una candidatura unitaria de la izquierda, Bustinduy ha afirmado que “no entiende” la decisión del dirigente republicano, aunque ha expresado su confianza en que aún haya margen para reconducir las conversaciones.
En este contexto, el ministro ha reiterado su deseo de que las distintas fuerzas logren un pacto que agrupe a las diversas corrientes progresistas en una sola lista. “Espero que todos los actores políticos recapaciten y que hagan lo que tiene que hacer un dirigente político, que es responder a las demandas y las necesidades de la gente”, ha señalado.
Bustinduy ha puesto en valor, además, el papel de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau y del dirigente de Más Madrid Emilio Delgado, a quienes ha reconocido su trabajo para acercar posiciones entre las formaciones de izquierda.
Según ha indicado, ambos han dedicado toda la semana a intentar cerrar una candidatura unitaria y han mostrado una disponibilidad “absoluta” para alcanzar un acuerdo.
Al mismo tiempo, ha advertido de que quienes opten por quedarse fuera de esa candidatura común estarán dando prioridad a otros intereses o principios frente a la unidad que reclama una parte relevante del electorado progresista.
Podemos, en el centro del bloqueo a la candidatura unitaria
Las palabras de Bustinduy llegan en la fase decisiva de las conversaciones para registrar las coaliciones electorales, cuyo plazo concluye este viernes, en un escenario marcado por las dificultades para articular una lista conjunta de las formaciones situadas a la izquierda del PSOE.
El principal punto de fricción se localiza en las negociaciones entre Podemos y las fuerzas que promueven Frente Amplio, entre ellas Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Comuns. Los desacuerdos sobre el alcance territorial de los pactos y la elaboración de las listas han impedido cerrar una confluencia general, especialmente en la circunscripción de Madrid.
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha defendido la opción de sellar acuerdos asimétricos en distintas comunidades autónomas para evitar la dispersión del voto, mientras que IU ha exigido que las conversaciones se aborden con una perspectiva estatal y ha rechazado cerrar pactos territoriales desligados del conjunto del espacio político.
En paralelo, Frente Amplio ha comunicado nuevos acuerdos con cinco formaciones: Batzarre, en Navarra; Iniciativa del Pueblo Andaluz; Somos Asturies; Recortes Cero y el Partido Humanista.