La Mesa de la Diputación Permanente del Congreso, con el respaldo de PSOE y Sumar y la abstención del PP, ha decidido retirar los cuadros de presidentes de las Cortes franquistas que colgaban en la galería de retratos del Palacio de la Carrera de San Jerónimo, atendiendo así una demanda que fuerzas nacionalistas y de izquierda venían planteando de forma reiterada desde hace años.
Los lienzos afectados son los de Esteban de Bilbao y Eguía (1943-1965), Antonio Iturmendi Bañales (1965-1969) y Alejandro Rodríguez de Valcárcel y Nebreda (1969-1975), que encabezaron las Cortes durante la dictadura. Se mantiene, sin embargo, el de Torcuato Fernández Miranda, al considerarse una figura clave en la disolución de aquellas Cortes y en la reforma política que abrió paso a la Transición.
La primera petición formal para retirar estos retratos la formuló en los años noventa el diputado del PNV Iñaki Anasagasti. Desde entonces, Bildu y distintas formaciones de izquierda han reiterado la exigencia, apelando a la memoria de las víctimas del franquismo.
En 2023, Bildu impulsó una votación para eliminar estos cuadros y también el de Manuel Fraga, exministro franquista y uno de los 'padres' de la Constitución. La propuesta fue entonces rechazada por PSOE, PP y Vox, que defendieron que la galería de retratos del Congreso no quedaba bajo el ámbito de la Ley de Memoria al no tratarse de un espacio público y al no incluir a militares ni ministros directamente vinculados con la represión, que son los que menciona expresamente la norma.
En fechas recientes, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) se dirigió a la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, para exigir la retirada de estos retratos y llegó a plantear la posibilidad de emprender acciones legales por un supuesto incumplimiento de la Ley de Memoria.
El PSOE cambia de postura con las Cortes ya disueltas
Hasta ahora la respuesta del PSOE era la negativa o el silencio, pero esta vez, ya con las Cortes disueltas, ha aceptado la petición de la representante de Sumar en la Mesa de la Diputación Permanente, Esther Gil de Reboleño, y han acordado que procederán a la retirada de esos retratos antes del 31 de octubre, fecha prevista para el homenaje anual de las víctimas de la dictadura franquista, según informaron fuentes parlamentarias.
Según explican, esta retirada permitirá reorganizar la galería de manera que se reubiquen mejor los retratos de los posteriores Presidentes y Presidentas y se gane espacio para quienes han sido elegidos en etapa democrática.
En declaraciones a los medios, Esther Gil ha celebrado que la Mesa de la Diputación Permanente haya dado luz verde a la retirada de los retratos de los tres presidentes vinculados a la represión franquista, una decisión que se ejecutará antes de que concluya el mes.
La idea, según ha explicado, es llegar al Día por las Víctimas y los Represaliados del franquismo, que se celebra cada 31 de octubre, con un Congreso “libre de símbolos franquistas”, pero no para borrar la historia, sino para cumplir con la Ley de Memoria Democrática.
Precisamente el 28 o 29 de octubre, el Congreso acogerá un acto con motivo de esa efeméride en homenaje a “Las rapadas” de Fuendejalón (Zaragoza), un episodio de represión franquista ocurrido en ese pueblo, donde 39 mujeres fueron sacadas de sus casas, rapadas y paseadas por las calles como castigo y humillación por su condición, ideología o vínculos familiares y políticos. También se recordará a la figura de la alcaldesa republicana de esa miama localidad, María Domínguez, fusilada por las tropas franquistas.
Preguntada por el hecho de que haya sido justo ahora, con el Congreso disuelto y a las puertas de una campaña electoral, cuando se ha presentado esta propuesta y no antes, Gil ha señalado que no quería que se acabase la legislatura sin que esa retirada fuese un hecho. “La convocatoria (electoral) del presidente nos ha pillado a contramano, pero esto estaba ya previsto”, ha insistido.
Cambio de ubicación para el cuadro de Gisbert
La solicitud de la diputada se tramitó coincidiendo con la recepción de un informe del Museo del Prado que reclamaba modificar la ubicación en la Cámara Baja del cuadro “Los comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el patíbulo”, una propuesta que también ha sido aprobada este martes por la Mesa de la Diputación Permanente.
En concreto, se ha acordado trasladar el citado cuadro de Antonio Gisbert Pérez desde su actual emplazamiento en la escalera de Fernanflor, una zona de poco tránsito del palacio, al descansillo de la escalera de Floridablanca, junto a la sala donde se reúne habitualmente la Junta de Portavoces y próxima a la Galería de Presidentes del Congreso. El objetivo es otorgar mayor visibilidad a esta obra, considerada una de las piezas más relevantes del patrimonio artístico de la Cámara Baja.