El diputado del Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar, Alberto Ibáñez Mezquita, ha reclamado este miércoles que se acoja a los menores migrantes que se encuentran en Ceuta y que sean trasladados de forma inmediata a la Península. Al mismo tiempo, ha defendido que se garantice el derecho de asilo a las personas que “no estén seguras” en sus países de origen y ha instado a “dejar de dar dinero” a Marruecos para la externalización del control fronterizo.
En la rueda de prensa de portavoces en el Congreso de los Diputados, Ibáñez ha subrayado que “El Gobierno de España actuó bien el día 30” y que “es evidente que la Policía actuó bien”. Sin embargo, ha recordado que solicitó la comparecencia y la llamada a consultas de la embajadora marroquí, al considerar que la llegada de migrantes supuso “un caso de ataque híbrido contra la soberanía española”. En esta línea, ha afirmado que el PSOE “tiene el síndrome de Estocolmo con el rey de Marruecos”.
El diputado ha calificado de “inaceptable” la situación que vive actualmente la ciudad autónoma y ha reclamado una “respuesta diferenciada”. Como primera medida, ha planteado que los menores que no puedan regresar con sus familias “de manera individualizada y segura” sean atendidos por los sistemas españoles de acogida y protección, y que sean trasladados “inmediata”mente a la Península.
Ibáñez también ha exigido que se respete el derecho al asilo y refugio de quienes no estén seguros en su país de origen y que se estudien vías para ofrecer alternativas a las personas que han migrado como consecuencia de las desigualdades entre el norte y el sur o del cambio climático. En este punto, ha pedido que esas oportunidades sean compartidas, no solo en España, sino en el conjunto de la Unión Europea (UE).
Facilitar el retorno y revisar la relación con Marruecos
El parlamentario de Sumar ha reclamado igualmente que se facilite el retorno a Marruecos de quienes llegaron en “una acción orquestada, alentada por el gobierno marroquí”. Además, ha exigido que España “deje de dar dinero a Marruecos para cumplir con el papel que le es propio en las fronteras” y ha insistido en que “La externalización de fronteras, aparte de injusta, no funciona”.
Frente a este modelo, ha propuesto recurrir a la diplomacia comercial y energética para “plantarse ante Marruecos” y “garantizar” la soberanía española, tanto en el plano territorial como en el político. Ha remarcado que “esto no puede volver a ocurrir” y ha defendido que la posición de España respecto a cuestiones como Palestina, Argelia, China o Estados Unidos (EEUU) la determina el Congreso de los Diputados, “ni potencias extranjeras, ni el Rey de España, que tiene un papel meramente decorativo”.
En este sentido, ha advertido: “Que lo sepa el rey de Marruecos, (Benjamin) Netanyahu o (Donald) Trump (...), un Congreso que ha decidido estar al lado del pueblo palestino ante el genocidio, contra el autoritarismo de Trump y del rey de Marruecos y que pronto va a trabajar para reconocer derechos de nacionalidad a las personas saharauis”, ha indicado.