El Ejecutivo central ha respaldado que sea el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, quien asuma el denominado 'mando único' para gestionar la crisis desencadenada por la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio. La Moncloa justifica esta elección en su trayectoria en otras emergencias recientes, como la de la dana, y en su experiencia previa en la política canaria, mientras el propio ministro ha pedido al PP “propuestas constructivas” y que “arrimen el hombro”.
La ministra portavoz, Elma Saiz, ha subrayado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que “No se me ocurre mejor persona para liderar esta autoridad funcional o mando único”, destacando su bagaje como presidente de Canarias y posteriormente como titular de Política Territorial. De este modo ha respondido a las críticas del PP, que reclamaba que el papel recayera en un ministro con competencias más vinculadas directamente al fenómeno migratorio.
El propio Torres ha reivindicado también su perfil, recordando que no debería resultar “extraño” que quien ya coordina la comisión de Inmigración, la comisión de la dana y otras comisiones, y que procede de un “territorio frontera” con numerosas similitudes con Ceuta y Melilla, asuma ahora esta nueva responsabilidad.
Tanto Saiz como Torres han defendido igualmente que la designación del mando único se haya formalizado en este momento y no inmediatamente después de la llegada de más de 70.000 personas desde Marruecos. Según la portavoz, la situación entra ahora en una “nueva fase” que “requiere reforzar todavía más la coordinación entre todas las autoridades y administraciones implicadas”.
La también ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha recalcado que “Este Gobierno afronta esta situación extraordinaria, a la que le estamos dando una respuesta extraordinaria, con humildad, dejándonos la piel, siempre con voluntad de mejora”, poniendo el acento en la presencia continuada de ministros y altos cargos en la ciudad autónoma durante estas semanas.
Torres ha incidido en que “el Gobierno de España no ha dejado de trabajar” en este periodo, al igual que el Ejecutivo de Ceuta, y ha enumerado algunas de las medidas puestas en marcha por departamentos como Interior, Defensa, Justicia o Infancia a lo largo de las tres últimas semanas.
En este contexto, el ministro ha lanzado un mensaje directo a la oposición: “Yo apelo también a que lo haga la oposición con propuestas constructivas y echando una mano” como ya sucedió en 2020 en Canarias, cuando se produjo “un fenómeno como este” con la concentración de más de 3.000 migrantes en el muelle de Arguineguín (Gran Canaria). Ha recordado que entonces él era presidente autonómico y que “otros que estaban en la oposición tuvieron una actitud leal”.
Torres ha reiterado la disposición del Gobierno a continuar trabajando codo con codo con el presidente de Ceuta, Juan Vivas, para recuperar cuanto antes la normalidad en la ciudad autónoma. A su juicio, “cualquier gobierno que esté en la solución de los problemas o cualquier organización política, debería arrimar el hombro y arremangarse”.
El ministro ha insistido en que el objetivo prioritario es restaurar la “normalidad” previa a la entrada masiva de migrantes, algo que, ha recalcado, solo será posible mediante la cooperación estrecha con Vivas y su equipo. “Enfrentados no lo vamos a resolver”, ha advertido.
Torres también ha cargado con dureza contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, por sus manifestaciones sobre la devolución de menores migrantes. “Decir que hay que devolver a los menores, sabiendo que eso lleva un proceso, y que no hacerlo como dice la ley, ha llevado consigo” a que en la propia Ceuta haya habido responsables públicos dondenados, “es una imprudencia, una temeridad y un faltar a la verdad”.
En su opinión, “Si se quiere decir eso por populismo o porque quiere ganar o arañar algún voto, se está equivocando”. El ministro viajará hoy mismo a la ciudad autónoma y tiene previsto comparecer el jueves ante la Comisión de Seguridad Nacional del Congreso de los Diputados para informar de la evolución de la crisis.
Desde la Moncloa también se justifica que la decisión de nombrar ahora un mando único responde a la evolución del contexto. Fuentes del Gobierno recuerdan que, aunque Juan Vivas sugirió en los primeros compases de la crisis que el Ejecutivo central pudiera asumir la gestión, no fue hasta la semana pasada cuando expresó de forma clara su deseo de que así sucediera.
Estas fuentes recalcan que no se han producido problemas de descoordinación con las autoridades ceutíes, aunque sí diferencias de criterio que han trascendido públicamente. Al mismo tiempo, ponen en valor que en las primeras 48 horas se logró la salida de unos 70.000 de los migrantes que habían entrado irregularmente en Ceuta y que, cada día, entre 50 y 100 personas abandonan voluntariamente la ciudad autónoma para regresar a Marruecos, mientras apenas se han registrado nuevas entradas a nado desde el país vecino.