El Gobierno Vasco ha expresado su “enérgica condena” por los “graves actos de violencia” ocurridos este lunes en Bilbao y ha recalcado que la Ertzaintza “continuará actuando con firmeza para proteger a la ciudadanía y su derecho a vivir de manera pacífica”.
En su pronunciamiento, el Ejecutivo autonómico ha denunciado que en la capital vizcaína se registraron “daños y saqueos en comercios, quema de vehículos y mobiliario urbano, así como agresiones a personas anónimas y ataques a agentes de la Ertzaintza y de la Policía Municipal”, y ha llamado “a todas las fuerzas políticas, agentes sociales y al conjunto de la sociedad vasca” a sumarse a la condena de estos hechos.
Mediante una declaración institucional leída por su portavoz, María Ubarretxena, tras la reunión del Consejo de Gobierno, el Ejecutivo ha trasladado su apoyo y cercanía a los vecinos, comerciantes y profesionales que se han visto afectados por los incidentes.
Condena a la violencia y llamamiento a la unidad
El texto subraya que “la violencia es una agresión directa contra la ciudadanía, contra los servicios públicos y contra nuestra convivencia, que tanto nos ha costado construir” y remarca que “es absolutamente intolerable que haya grupos organizados alterando deliberadamente la convivencia”, insistiendo en que no cabe “justificación alguna” de lo sucedido.
El Gobierno enfatiza que “en una democracia, toda idea puede defenderse y toda discrepancia puede expresarse”, pero siempre “por medios pacíficos”. Recuerda asimismo que “ninguna causa, ideología o pretexto legitima el uso de la violencia; quien recurre a ella, o la ampara, se sitúa fuera de los cauces democráticos”.
El Ejecutivo alerta de que “conocemos demasiado bien el daño que provoca la justificación de la violencia” y considera “especialmente grave y preocupante la presencia de personas muy jóvenes implicadas en dinámicas de odio, intimidación y enfrentamiento”.
Respaldo a la Ertzaintza y defensa de la convivencia
Frente a estas conductas, el Gobierno insiste en que la Ertzaintza “continuará actuando con firmeza, para proteger a la ciudadanía y su derecho a vivir de manera pacífica”. De este modo, el Ejecutivo manifiesta su apoyo “sin ambages” a la “labor y esfuerzo” de la Policía autonómica para esclarecer lo ocurrido.
En la misma línea, sostiene que “creemos firmemente que hechos como los registrados ayer no pueden quedarse sin consecuencias; deberán investigarse hasta el final para que los autores respondan ante la justicia”.
El Ejecutivo recalca que Euskadi “es una sociedad plural, madura y democrática” y afirma que no permitirá que “una minoría violenta condicione la convivencia ni nos haga retroceder”. Reitera que “la violencia no tiene cabida en Euskadi; ninguna provocación la justifica; ningún fin la legitima” y vuelve a interpelar “a todas las fuerzas políticas, agentes sociales y al conjunto de la sociedad vasca” para que “se sumen a esta condena”.