El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, ha puesto en valor el papel del Rey Felipe VI en los vínculos con los países de Iberoamérica, subrayando que “tiene una influencia enorme” sobre los líderes de la región.
Durante un desayuno informativo organizado por Europa Press, Allamand ha explicado que, en las ceremonias de toma de posesión de los presidentes latinoamericanos, el monarca español “hace una cosa que hoy en día no podría hacer casi nadie” debido a la polarización política: mantener reuniones tanto con el presidente saliente como con el nuevo jefe de Estado.
“Tiene ese tremendo poder de influencia y de reconocimiento”, ha afirmado el responsable de la SEGIB, que también ha elogiado la figura del Rey emérito, Juan Carlos I, y ha remarcado que ambos actúan como “armonizadores” porque contribuyen “a construir un clima muy importante”.
Asimismo, ha señalado que en los actos internacionales a los que acude Felipe VI suele ser “el más aplaudido” y se convierte en “un imán” para los distintos representantes políticos. Por este motivo, ha defendido que el Rey es una figura de gran relevancia para la comunidad internacional, donde desempeña “un rol muy fuerte” para que “las turbulencias políticas” no afecten. “Es el gran activo”, ha concluido.