El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, sostiene que la eventualidad de un Ejecutivo conjunto con Vox si alcanza La Moncloa tras las próximas generales no está en su mano, al tiempo que insiste en que su propósito es gobernar en solitario con un respaldo amplio tanto en el Congreso como en el Senado.
“Hacer o no una coalición de Gobierno no depende de mí. Yo tengo muy claro lo que quiero, mi oferta política. Las veces que he hablado con el líder de Vox jamás sacó en la conversación nada sobre ministerios de Estado o de no Estado, de primer o de segundo rango. Nunca hemos hablado de eso”, ha señalado en una entrevista con ‘El País’, recogida por Europa Press.
Feijóo afirma tener “muy claro” que, a su juicio, la opción más adecuada para España es un Gobierno del PP en solitario “para hacer lo que hay que hacer. “Hay que hacerlo bien y rápido, España necesita un presidente que tenga en las Cortes una mayoría suficiente para gobernar en solitario”, ha subrayado.
Al ser cuestionado sobre si prefiere que Vox quede fuera del Consejo de Ministros antes que integrarlo en un gabinete compartido, el dirigente popular ha reiterado que su meta es “tener una mayoría suficiente en el Congreso y en el Senado y tener acuerdos de apoyo parlamentario con la tercera fuerza política, que es Vox. ¿Es imposible que se dé esa circunstancia? En mi opinión, no”, ha indicado.
“Esta legislatura nació muerta, nació con un Gobierno que perdió las elecciones y que se edificó con la entrega del Código Penal, con la amnistía y con un pacto encapuchado con Bildu. Han sido tres años de inacción, de falta de Presupuestos. Todo esto ha sido muy largo”, ha afirmado.
En esta línea, considera que el PP está creciendo “de menos a más” durante la campaña, mientras que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, estaría logrando “desactivar a toda la izquierda y absorberla”.
Los pactos con Vox
En relación con los acuerdos sellados con Vox en el Senado y en distintas comunidades autónomas, Feijóo ha defendido que la legitimidad de las formaciones políticas la otorgan las urnas y ha recordado que el partido de Santiago Abascal es actualmente la tercera fuerza a nivel estatal. “Incluso en las transferencias de voto hay gente que votó al PSOE y que dice que va a votar a Vox. No sé si es el 3%, el 4% o el 5%”, ha señalado.
Sobre la llamada prioridad nacional que reclama Vox, ha apuntado que el PP ya ha cerrado un acuerdo sobre su contenido, aunque matiza que no coincide con la formulación original de la formación de Abascal. “La prioridad nacional se basa en el arraigo, no en la nacionalidad, y en el respeto a la Constitución y a los tratados europeos; no se puede acordar nada fuera de la Constitución y de los tratados”, ha explicado.
Del mismo modo, ha defendido que “toda la gente que reside legalmente en España debe tener una sanidad pública” y que las personas en situación administrativa irregular deben disponer de “unas prestaciones básicas en el ámbito de la salud pública, en el ámbito de la urgencia, de la emergencia vital”.
Aborto, violencia machista y cultura
En cuanto al aborto, Feijóo sostiene que las menores de 16 y 17 años deberían informar a sus progenitores si deciden interrumpir su embarazo, aunque precisa que su planteamiento se refiere al “conocimiento” y no al permiso de los padres. “¿Por qué una menor de 16 años no tiene que dar ninguna información a sus padres? Hablé con asociaciones feministas que han estudiado este asunto y me decían que, en los supuestos de incesto o de abusos familiares, en ningún caso se puede comunicar a los padres. Pero en el resto es un debate que se puede dar”, ha expuesto.
El líder del PP añade que, cuando una mujer opta por interrumpir voluntariamente su gestación dentro de los plazos legales, debe recibir atención sanitaria adecuada. “Hay que garantizar una buena prestación sanitaria a las mujeres que quieren interrumpir su embarazo y también ayudar a las mujeres que tienen dudas porque creen que económicamente no son capaces de sacar adelante a su hija o a su hijo”, ha remarcado.
Asimismo, se decanta por el uso del término “violencia machista” frente al de violencia intrafamiliar. “Hay mucha gente en los cementerios asesinada a manos de sus maridos, de sus parejas, de sus exparejas. Hay miles de huérfanos”, ha dicho, antes de cargar contra la actuación del Gobierno en este ámbito: “Las pulseras antimaltrato no han funcionado, la ley del solo sí es sí ha sido un disparate”, ha criticado.
Respecto a la financiación pública de producciones cinematográficas, cuestionada en Castilla y León por Vox cuando aprecian supuesto “adoctrinamiento ideológico”, Feijóo sostiene que “la cultura ha de ser reivindicativa, libre”, aunque considera aceptable vetar el uso de fondos públicos para “planteamientos ideológicos sectarios, partidistas y excluyentes”.
“Si alguien quiere hacer una película sobre los años de plomo de ETA, ciertas administraciones públicas jamás le ayudarán. Eso es censura. Y si se hace lo mismo del otro lado, también lo será”, ha apostillado.
Vivienda, defensa y corrupción
En el ámbito de la vivienda, ha reiterado que derogará los decretos impulsados por el actual Ejecutivo porque, según afirma, dañan tanto a arrendatarios como a propietarios. “No cambio de opinión; he votado en contra. Los decretos perjudican a los inquilinos y a los propietarios. Y a los hechos me remito. No hay un solo medio de comunicación que no haya publicado que se está reduciendo, con mayor o menor intensidad, el número de viviendas en alquiler”, ha argumentado.
Sobre el gasto en defensa, ha evitado asumir el objetivo del 5% del PIB planteado por el expresidente estadounidense Donald Trump y ha avanzado que primero ordenará una auditoría de las cuentas públicas. “Si no puedo gastar el 3,5%, tendré que aplazar esas decisiones, porque yo no voy a gastar lo que no tengo ni voy a recortar los servicios públicos esenciales”, ha asegurado.
Finalmente, Feijóo ha reivindicado su trayectoria frente a las preguntas sobre los casos de corrupción que han afectado al PP y ha subrayado que, durante sus 14 años en distintos ejecutivos, no ha tenido “un solo caso de corrupción”. “Si pillo a alguien, me lo cargo; me lo cargo esa mañana”, ha zanjado.