El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha encabezado este jueves el acto central del Día de la Merced, en el que ha dedicado un reconocimiento especial a la “extraordinaria profesionalidad” de los funcionarios del centro penitenciario de Ceuta pese a la “compleja situación” que vive la ciudad autónoma tras la entrada masiva de más de 72.000 migrantes a finales de julio.
Durante la ceremonia por la Patrona de Instituciones Penitenciarias, celebrada en el centro Madrid VII-Estremera, el titular de Interior ha subrayado también los “avances” en igualdad de género vinculados a la implantación de módulos mixtos. El acto ha servido para rendir homenaje a distintos jefes de servicio y empleados de prisiones, así como para imponer la medalla de plata al director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, Manuel Llamas.
La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha concedido la Medalla de Oro a las trayectorias de Fernando Alonso, actual jefe de Servicio del Área de Régimen; Ángel Luis Carabe, jefe de Servicio de Producción de la Entidad Estatal Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo; Miguel Ángel de la Cruz, director del Centro Penitenciario de Granada, y Fernando González, consejero técnico de la Subdirección General de Relaciones Institucionales.
Asimismo, se ha otorgado la Medalla de Oro al Mérito Social Penitenciario a Ricardo Mairal, catedrático de Lengua y Lingüística Inglesa y rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), en reconocimiento a su contribución en el ámbito académico vinculado al sistema penitenciario.
Impulso a los módulos mixtos y a las UTE
Marlaska ha mostrado su satisfacción por “tantos y tan relevantes avances en el último año del sistema penitenciario”, del que ha recalcado que es un “referente internacional”.
En esta línea, ha mencionado la extensión de los módulos mixtos que permiten que las personas privadas de libertad convivan en igualdad de condiciones tanto en módulos de respeto como en las Unidades Terapéuticas y Educativas (UTE), donde se trabaja de forma específica la problemática de las adicciones, uno de los ejes centrales de la política penitenciaria.
Si en 2018 solo ocho centros penitenciarios disponían de módulos mixtos, en la actualidad son 33 los establecimientos que cuentan con este tipo de espacios.
Según el ministro del Interior, los módulos mixtos constituyen “una iniciativa nuclear” para corregir las desigualdades históricas entre mujeres y hombres y asegurar la igualdad de oportunidades, además de servir para “romper roles de género tradicionales y fomentar relaciones basadas en la corresponsabilidad y el respeto mutuo”.
Por otro lado, el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, ha resaltado el carácter multidisciplinar del trabajo que realizan las plantillas de los centros para ofrecer una atención integral a las personas que cumplen condena.
Ortiz ha subrayado la incorporación de 10.000 profesionales penitenciarios en los últimos nueve años y ha defendido iniciativas como el acceso a la cultura y el impulso de la lectura entre los internos, con un incremento de usuarios de 9.000 en 2018 a 15.500 el año pasado.
“Cada uno de los departamentos en los que se estructura la administración penitenciaria constituye un pilar que sostiene el edificio, y en la medida en la que logramos una respuesta transversal multiplicamos las posibilidades que tienen quienes pasan por el sistema y retomar la vida en libertad con toda su complejidad y sus retos”, ha enfatizado.