La Agencia Tributaria ha puesto en servicio un nuevo patrullero de altura, el “Torgo I”, que tendrá su puerto base en Brens, en el municipio de Cee (A Coruña), y que se destinará a reforzar la lucha contra el narcotráfico y el contrabando por vía marítima dentro del Servicio de Vigilancia Aduanera.
El “Torgo I” realizará labores de patrulla principalmente en la Costa da Morte, aunque también podrá operar en otras áreas, ya que dispone de autonomía suficiente para llevar a cabo misiones de corto y medio alcance en aguas alejadas de la costa.
Este buque, con una eslora superior a 38 metros, capacidad para alcanzar los 30 nudos de velocidad máxima, una dotación de hasta 18 tripulantes y una autonomía que supera las 1.500 millas náuticas, aportará “una gran versatilidad en la operativa naval de lucha contra el narcotráfico y otras actividades ilícitas de contrabando en espacios marítimos”. Sus prestaciones se integran con las de otros cuatro barcos de gran tamaño y autonomía del Servicio de Vigilancia Aduanera: la embarcación ‘gemela’ “Torgo II”, también de reciente incorporación y con base en Tenerife; el patrullero “Cóndor”, que opera desde Mallorca para el control del Mediterráneo; y los buques de operaciones especiales “Petrel I” y “Fulmar”, con bases habituales en Vigo y Cádiz.
La Agencia Tributaria ha señalado que, en el marco de estas nuevas incorporaciones, el Servicio de Vigilancia Aduanera “ha diseñado modelos de intervención actualizados para sacar el máximo partido a su flota”, con el objetivo de incrementar la cobertura de las actuaciones preventivas y acortar los tiempos de respuesta ante posibles objetivos operativos.
Para ello, se ha implantado un “sistema de triangulación por zonas de vigilancia” que refuerza el control activo del tráfico marítimo comercial. Este esquema se articula en tres polos: uno en Galicia, donde las redes criminales asentadas cuentan con medios para efectuar transbordos a gran distancia de la costa en condiciones adversas; otro en Canarias, orientado a intervenciones tempranas sobre las rutas atlánticas y el entorno de los archipiélagos de Macaronesia; y un tercero en Baleares, centrado en la supervisión del Mediterráneo Occidental.
Funciones y equipamiento del “Torgo I”
El “Torgo I” incorpora sistemas de comunicaciones por radio y vía satélite que garantizan la conexión permanente tanto con el Centro de Coordinación Operativa Permanente (Cecop) de Vigilancia Aduanera como con el resto de medios marítimos. Además, dispone de un sistema de comunicaciones cifradas, cámara térmica y una lancha auxiliar destinada a tareas de reconocimiento y abordaje.
En sus misiones, el nuevo patrullero zarpará desde el puerto de Brens, en Cee, reforzando el control de este tramo de litoral y de la entrada a la ría de Muros. Este punto de atraque, con buenas características de calado y resguardo frente a vientos intensos y mar de fondo, sitúa al buque cerca del dispositivo de separación de tráfico de Finisterre, una zona con un elevado tránsito de buques mercantes. De este modo, se podrán atender con rapidez las alertas relacionadas con este denso tráfico marítimo.
La flota de Vigilancia Aduanera efectúa cada año entre 3.500 y 4.000 reconocimientos de embarcaciones, acumulando más de 280.000 millas navegadas anualmente. Desde 2021 hasta la actualidad, estas unidades navales han llevado a cabo 108 intervenciones con resultado positivo, en las que se han incautado más de 46 toneladas de cocaína y 200 toneladas de hachís en operaciones desarrolladas en el mar. Estas cifras se suman al conjunto de aprehensiones de drogas realizadas por Vigilancia Aduanera en puertos españoles y en el interior del territorio nacional.