La izquierda alternativa encara la fase decisiva de las conversaciones para definir su fórmula de concurrencia a las elecciones generales del 29N, aún sin que Frente Amplio haya despejado la incógnita sobre quién será su cabeza de cartel. En este contexto, se han multiplicado las apelaciones al portavoz de ERC, Gabriel Rufián, para que se sume al proyecto, pese a que en las filas republicanas dan por hecho que integrará su propia candidatura. Paralelamente, no se han producido avances significativos para incorporar a Podemos, que mantiene todo su esfuerzo en el proceso de primarias abiertas.
El próximo día 16 expira el plazo para inscribir las coaliciones electorales, de modo que quedan siete días para aclarar si habrá una candidatura unitaria de la izquierda estatal y si esta incluirá acuerdos con fuerzas de ámbito territorial como Compromís, Chunta Aragonesista o Més per Mallorca.
Fuera de esa posible alianza se sitúa la izquierda soberanista, que volverá a concurrir con sus propias marcas. ERC y Bildu repetirán su fórmula conjunta para el Senado, mientras que el PSOE sopesa pactos con partidos de izquierda para la Cámara Alta y este domingo se reunirá con Frente Amplio para analizar esa opción.
En lo que respecta al Congreso, Frente Amplio apura unas negociaciones que siguen abiertas y que se han prolongado más de lo previsto, sin que se haya concretado todavía la figura del candidato. Varias organizaciones reclaman que las conversaciones se conduzcan con discreción y altura de miras.
Algunas formaciones ya han señalado a sus referentes. Es el caso de Movimiento Sumar, que mira a su co-coordinadora Verónica Barbero, o de IU, que ha puesto en marcha unas primarias en las que participa el coordinador andaluz Toni Valero. Sin embargo, la gran incógnita sigue siendo quién aspirará a la Presidencia del Gobierno.
Llamamientos a Rufián y papel de Ada Colau
En los últimos días ha ganado peso el nombre de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, a quien Más Madrid planteó como candidata por la circunscripción de Barcelona. No obstante, este viernes la formación madrileña sorprendió con una petición explícita para que Rufián se integrara en Frente Amplio y asumiera el liderazgo del espacio para reagrupar a las distintas izquierdas. A su vez, la co-coordinadora de Movimiento Sumar indicó que mantenían la puerta abierta al portavoz de ERC y admitió que se trata de un activo electoral de primer orden, especialmente entre el electorado joven.
Dentro de este espacio reconocen que el tirón de Rufián podría disparar sus opciones y facilitar también la incorporación de Podemos, que en varias ocasiones ha manifestado su voluntad de formar equipo con el dirigente republicano. Al mismo tiempo, subrayan que Colau es capaz de recomponer los puentes con los 'morados' y es una figura clave en la agenda de vivienda, uno de los ejes de la campaña.
Todo ello se produce en un clima de tensión entre Rufián y su partido, después de que este afirmara que quiere representar a ERC y que está haciendo todo lo posible para lograrlo. "Y ojalá ERC también lo quiera", escribió en redes sociales tras conocerse que el portavoz adjunto de los republicanos en el Parlament, Jordi Albert, está recogiendo avales como aspirante a las listas de las generales, como posible alternativa al actual diputado. En cualquier caso, la dirección soberanista insiste en que cuenta con Rufián como número uno para el 29N.
En paralelo, ha perdido fuerza en las quinielas de Frente Amplio la ministra de Sanidad, Mónica García, que irrumpió como opción el pasado viernes y llegó a mostrarse disponible para asumir esa responsabilidad pese a haber sido proclamada ya candidata de Más Madrid a las autonómicas madrileñas de 2027.
Más Madrid defendió la vía Colau por Barcelona, mientras que el partido madrileño se reservaba el liderazgo y la configuración de la lista en Madrid. Fuentes de la formación señalan que su propuesta pasa por que García encabece la candidatura por la capital, seguida de figuras como el portavoz adjunto en la Asamblea, Emilio Delgado, la diputada en el Congreso Tesh Sidi y el concejal madrileño Eduardo Fernández Rubiño.
Desde Más Madrid apelan a una relación de tipo confederal y a disfrutar del mismo rango en su territorio que tienen los Comuns en Cataluña o Compromís en la Comunidad Valenciana. Sus socios, sin embargo, han respondido reclamando discreción en las negociaciones y la construcción de un acuerdo global y democrático entre todas las partes.
Mientras tanto, los Comuns se han volcado en la opción Colau y reclaman que Frente Amplio se extienda a Podemos, Compromís, Chunta y Més para cerrar un pacto amplio sobre la candidatura. Movimiento Sumar, por su parte, insistía este viernes en recuperar el espíritu fundacional de Frente Amplio y en evitar los cruces de mensajes en los medios sobre el estado de las conversaciones.
Las listas de Madrid y Barcelona, punto crítico
Diversos sectores admiten que el principal obstáculo reside en el encaje de la lista de Madrid, y en paralelo la de Barcelona, y en cómo repartir los puestos de salida en un escenario en el que las encuestas no son favorables.
En este marco, consideran excesivas las demandas de Más Madrid, aunque algunas voces entienden que la formación quiera blindar a García como número uno tras los últimos movimientos.
También señalan que IU, como fuerza de ámbito federal, aspira a un papel relevante en Madrid y ver relegado su peso en esa circunscripción sería un golpe interno, más aún ante el malestar que ha generado la reivindicación de una relación confederal, un modelo que IU rechaza por principios. A ello se suma la dificultad de reservar espacios para Podemos si finalmente se alcanza un pacto.
En cualquier caso, varias fuentes apuntan que el peso de Podemos en las listas se concentraría sobre todo en Andalucía y que también tendría presencia en la Comunidad Valenciana, donde Compromís aspira a encabezar la candidatura. IU, por su parte, se ha mostrado más distante con la opción Rufián y su coordinador, Antonio Maíllo, ha rechazado un proyecto de izquierda fragmentada.
En cuanto a los actuales socios autonómicos en el grupo del Congreso, Compromís ha dejado claro que pilotará una lista elaborada íntegramente en la comunidad, en diálogo con las organizaciones territoriales de Podemos, IU e incluso ERC. Su planteamiento pasa por que la marca Compromís figure en la papeleta, con posibilidad de incorporar otras denominaciones, pero sin integración orgánica en Frente Amplio, del mismo modo que no la hubo con Sumar.
La Chunta Aragonesista también ha abierto conversaciones con distintas fuerzas para articular una lista unitaria, en la que no se descartan acuerdos con partidos de Frente Amplio. En el caso de Més, se insiste en el modelo confederal y se mantiene la disposición a un pacto estrictamente electoral con Frente y Podemos, ya sea a través de sus direcciones estatales o de estructuras insulares.
Podemos mantiene el foco en sus primarias
El otro gran interrogante es el encaje de Podemos, que ha supeditado cualquier confluencia al desarrollo de unas primarias abiertas. El partido ya ha puesto en marcha este proceso con una web específica para votar al candidato a la Presidencia y a las distintas circunscripciones.
La eurodiputada y referente de la formación, Irene Montero, ha reiterado que la única vía para alcanzar un acuerdo pasa por que las bases de la izquierda elijan a sus representantes y así superar el "bucle" en el que se encuentran.