El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha expresado este viernes su profundo pesar por el fallecimiento de la exministra de Empleo y Seguridad Social en su Ejecutivo y presidenta de la Fundación CEOE, Fátima Báñez. De ella ha señalado que la consideraba una “amiga” y la ha descrito como una persona de una “enorme competencia, inteligente, leal y muy trabajadora”, remarcando además que su muerte supone “una pérdida enorme para toda España”.
Rajoy ha hecho estas declaraciones a su llegada al velatorio de Báñez en Huelva, al que ha acudido arropado por un amplio dispositivo de seguridad. Ante los medios, ha admitido la dureza del momento y se ha mostrado visiblemente afectado. “El motivo de mi estancia hoy en Huelva es un motivo por el que jamás en la vida me hubiera gustado estar y nunca creí que estuviera por esto. Pero las cosas son como son”, ha señalado.
El exjefe del Ejecutivo ha querido subrayar especialmente la faceta más personal de quien fuera una de sus colaboradoras más cercanas en el Consejo de Ministros. “Sobre todo era una buena persona. Jamás le hizo daño a nadie, siempre estaba dispuesta a ayudar y realmente creo que esto es una pérdida enorme para toda España”.
Cuestionado sobre cómo la evocará en el plano más íntimo, Rajoy ha insistido en el lazo de confianza que les unía, más allá de su trabajo conjunto en La Moncloa. “La voy a recordar con muchísimo cariño. En política uno conoce a mucha gente, trata con mucha gente; hay muy buena gente y otra que no lo es tanto. Pero Fátima al final ya era una amiga”, ha rememorado.
En esta línea, ha recordado que Báñez formó parte de su equipo durante toda su etapa al frente del Gobierno: “Estuvo conmigo desde que yo entré en el Gobierno hasta que salí”.
Rajoy ha añadido que en los últimos años ambos seguían viéndose con asiduidad, manteniendo una relación cercana. “Nos veíamos, por fortuna para mí, muy a menudo, para hablar prácticamente de todo menos de política, simplemente para disfrutar un poquito de la vida”.
El expresidente ha evitado pronunciarse sobre cuestiones de actualidad y ha concluido su intervención dejando claro que, para él, la jornada estaba dedicada por completo a la exministra fallecida, al afirmar que “hoy es el día de Fátima Báñez”.
El recuerdo de Sáenz de Santamaría
También la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, muy conmocionada por la muerte de Báñez, ha querido rendirle homenaje y destacar su trayectoria. La ha definido como una “negociadora irresistible” que “se desvivía por ayudar a la gente”.
Sáenz de Santamaría ha acudido igualmente este viernes al velatorio en Huelva y, junto a la exalcaldesa de Cádiz y actual presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, Teófila Martínez, ha salido a recibir a Mariano Rajoy a su llegada al tanatorio.
En sus declaraciones a la prensa, la exvicepresidenta ha reconocido que es un día “muy difícil” para la familia y para todos los amigos de Báñez, pero ha insistido en que también es una ocasión para “poner en valor cómo era Fátima y cómo le gustaba hacer las cosas”.
“Fátima entendía la política como una manera de ayudar a la gente y vivía y se desvivía por ayudar a la gente; por arreglar problemas y no crearlos, por hacer acuerdos y no generar discordia, por entender a todo el mundo y por ponerse en el lugar del otro”, ha subrayado Sáenz de Santamaría, resaltando su forma de ejercer la responsabilidad pública.
La exvicepresidenta ha puesto el acento en sus capacidades humanas y su habilidad para el acuerdo: “Era una negociadora irresistible porque era capaz de convencerte de que lo que te proponía ella era lo mejor para ti”. Ha añadido, además, que “tenía toda la energía del mundo” y que “no le daba pereza ni nada cuando alguien le pedía un favor”, destacando su dedicación constante.
Sáenz de Santamaría ha explicado igualmente que ese espíritu de servicio fue lo que llevó a Báñez a emprender el viaje en el que perdió la vida. “Por eso iba en el tren de ese día, porque le habían pedido que estuviera acompañando en un evento; no iba a hablar, iba a estar allí acompañando a sus amigos”.
Para finalizar, ha expresado su deseo de que el legado de la exministra se asocie a su proximidad y compromiso con los demás: “A mí me gustaría que se la recordara así, por el amor que ha tenido por Huelva, por España y por todo el mundo”.