Renfe ha decidido paralizar el proceso de oposición para cubrir 600 plazas de operador comercial de entrada después de que salieran a la luz diversas denuncias por presuntas irregularidades en el examen celebrado el pasado 6 de junio. La compañía ferroviaria ha solicitado además el asesoramiento de la Abogacía del Estado para determinar los pasos a seguir y garantizar la legalidad del procedimiento.
La decisión llega tras las reclamaciones presentadas por varios aspirantes y por Comisiones Obreras (CCOO), que cuestionan el desarrollo de las pruebas y alertan de una posible vulneración de los principios de igualdad, mérito y capacidad que deben regir el acceso al empleo público. Según las denuncias, una parte significativa del examen de aptitud verbal coincidía con materiales de preparación distribuidos previamente por una academia especializada, lo que habría otorgado ventaja a algunos candidatos.
La intervención de la Abogacía del Estado
El sindicato ha solicitado la intervención de la Abogacía del Estado al considerar que existen indicios suficientes para revisar el proceso selectivo. Además de la supuesta coincidencia entre el examen y el material de estudio de una academia, las reclamaciones cuestionan la falta de publicación de los criterios de corrección, las plantillas oficiales de respuestas y los baremos aplicados en la prueba psicotécnica, circunstancias que dificultan la revisión de los resultados por parte de los opositores.
Por su parte, Renfe ha optado por congelar temporalmente la tramitación de las oposiciones mientras recopila toda la información disponible y solicita explicaciones a People Experts, la empresa encargada de organizar el proceso de selección. La compañía asegura que analizará toda la documentación antes de adoptar una decisión definitiva sobre la continuidad del procedimiento.
Más de 9.000 aspirantes
Las pruebas afectadas corresponden a la Oferta Pública de Empleo (OPE) de 2026 para incorporar 600 operadores comerciales, un puesto clave en la atención al cliente en estaciones y servicios ferroviarios. Más de 9.000 personas participaron en los exámenes, celebrados de forma simultánea en Madrid, Barcelona, León y Sevilla.
Estas plazas forman parte del plan de empleo de Renfe para este año, que contempla la incorporación de más de 2.000 nuevos trabajadores, entre operadores comerciales, maquinistas y personal de talleres.
Pendiente de la investigación
La paralización supone un retraso en un proceso selectivo que ya había iniciado la publicación de resultados provisionales y que debía continuar con entrevistas personales y reconocimientos médicos antes de la incorporación de los candidatos seleccionados.
La decisión que adopte Renfe tras analizar las denuncias será determinante para el futuro de la convocatoria. Entre las opciones figura mantener el proceso si concluye que no existieron irregularidades relevantes o, en caso contrario, adoptar medidas correctoras que podrían afectar al desarrollo de las pruebas o incluso obligar a repetir parte del procedimiento.