El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reiterado que la soberanía de Ceuta y Melilla “no ha sido nunca objeto de debate” en el marco de las relaciones bilaterales con Marruecos, después de ser preguntado por las recientes manifestaciones de miembros del Ejecutivo marroquí que reclaman dichas ciudades.
En una entrevista en el pódcast 'Memorias de Pez' del divulgador Borja Fernández, difundida este domingo, Sánchez ha subrayado que el Ejecutivo español ha sido “muy claro siempre sobre la soberanía nacional de Ceuta y de Melilla”.
El jefe del Ejecutivo ha defendido que el vínculo con Rabat debe asentarse en el “respeto, la prosperidad compartida” y “la cooperación leal”, en el marco de una “política de buena vecindad” cuya “línea roja” es la soberanía nacional y la integridad territorial. Según ha recalcado, en sus contactos con el país vecino España “nunca ha cuestionado” ese límite.
Al ser interrogado por las causas de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, Sánchez ha apuntado que existe “mucha especulación, mucha elucubración” y ha recordado que el episodio se analiza en la Audiencia Nacional. Ha añadido que el Gobierno sigue indagando las causas desde la óptica de la seguridad nacional y que, desde su responsabilidad, no puede apoyarse en “suposiciones” para redefinir la relación con Marruecos.
En este contexto, ha mencionado factores como la fuerte desigualdad a ambos lados de la frontera; una “utilización espuria”, de la que ha señalado que “no se sabe por parte de quién”, de la sentencia del Tribunal Supremo sobre las repatriaciones en frontera, que, a su entender, favoreció la llegada de migrantes; y la incógnita de si existió algún propósito político. Ha advertido de que, sin la colaboración adecuada al otro lado de la valla, resulta “mucho más complejo” gestionar ese paso.
MEJORAR LA SEGURIDAD Y RECUPERAR “LA NORMALIDAD PLENA”
Sánchez ha indicado que, tras la salida de nueve de cada diez personas que accedieron a Ceuta los días 30 y 31 de julio, desde comienzos de agosto han retornado voluntariamente 15.000 migrantes, de los que 13.000 lo han hecho a partir del 20 de agosto, fecha en la que se amplió el sistema de acogida. A su juicio, estas cifras “respaldan la gestión” del Gobierno, aunque ha admitido que es necesario reforzar la seguridad y recuperar “la normalidad plena”.
El presidente ha señalado también que la crisis de Ceuta obliga a una reflexión que, según ha dicho, no se había abordado en los últimos 45 años: cómo “europeizar aún más Ceuta y Melilla” para que en las instituciones comunitarias se asuma que constituyen la frontera terrestre en África “no solamente de España sino también de Europa”.
En esta línea, ha propuesto analizar con las autoridades de ambas ciudades si desean integrarse en la unión aduanera, una cuestión que “se quedó pendiente desde el principio de la democracia”, tal y como ha recordado.
Por otro lado, en relación con el giro de España sobre el Sáhara Occidental, Sánchez ha rechazado que se haya producido una “transacción” respecto a este territorio por parte del Estado español y ha hablado de una “reconsideración” de un debate bloqueado durante décadas y de una “reflexión compartida” por numerosos países sobre que “una solución de autonomía del Sáhara Occidental dentro de Marruecos” puede ser “la solución más factible”.