La Asociación Española de Bioempresas (AseBio) subraya que los avances en biomarcadores y en inteligencia artificial (IA) están abriendo la puerta a una detección y caracterización más tempranas del Alzheimer, facilitando la identificación de personas con mayor probabilidad de progresar y permitiendo actuar en fases iniciales de la enfermedad.
Coincidiendo con el Día Mundial del Alzheimer, AseBio ha analizado estos progresos junto a su socio ADmit Therapeutics. Su directora ejecutiva y cofundadora, Marta Barrachina, ha explicado que en la actualidad la patología se aborda desde una perspectiva global, tras años centrada casi exclusivamente en el daño cerebral.
Esta visión ampliada integra dimensiones bioenergéticas, inflamatorias, inmunológicas y genéticas y, según Barrachina, está favoreciendo un entendimiento más integral del Alzheimer y abriendo nuevas vías para el diseño de terapias.
En este marco, Barrachina ha recalcado la relevancia de intervenir de forma precoz, especialmente en etapas en las que la evolución clínica del paciente aún no está bien definida. En esta línea, ADmit Therapeutics desarrolla “MAP-AD”, una prueba “in vitro” con marcado CE-IVDR orientada a predecir la transición desde el deterioro cognitivo leve hacia la demencia por Alzheimer, aportando información complementaria a los datos de patología cerebral y a otros parámetros clínicos.
Tal y como ha detallado la CEO, esta herramienta integra biomarcadores sanguíneos basados en la metilación del ADN mitocondrial con factores de riesgo como el genotipo ApoE, la edad y la evaluación neuropsicológica, combinados con tecnologías de “next generation sequencing” y “machine learning”.
En relación con la IA y el “machine learning”, ha remarcado su potencial para procesar conjuntos de datos complejos y ofrecer una aproximación que sería “imposible” si se analizara la información de forma aislada y con métodos tradicionales.
De la investigación al uso clínico
Barrachina ha advertido de que la aparición de estas nuevas tecnologías plantea el reto de su incorporación efectiva a la práctica asistencial, condicionada por procedimientos y marcos regulatorios que pueden demorar su implantación.
En el caso de “MAP-AD”, aunque el marcado CE-IVDR permite a la compañía iniciar la colaboración con neurólogos y avanzar en la comercialización, Barrachina ha matizado que aún es preciso “ir venciendo las resistencias establecidas por los procedimientos habituales”.
La responsable de ADmit Therapeutics anticipa un futuro “muy esperanzador” en los próximos años, marcado por una visión más completa del Alzheimer y por la integración de nuevos datos mediante herramientas de inteligencia artificial. “Todos estos datos y la inteligencia artificial que ya hemos incorporado nosotros están haciendo que el Alzheimer empiece un camino similar al de la oncología, que ya permite el seguimiento y tratamiento de los pacientes oncológicos de manera muy personalizada”, ha concluido.