El Servicio Extremeño de Salud (SES) ha notificado un nuevo contagio de fiebre del Nilo Occidental en la comunidad. Se trata de un hombre de 57 años, vecino de Don Benito y adscrito al Área de Salud de Don Benito-Villanueva, que “no ha precisado ingreso hospitalario”.
Con este positivo, ya son cuatro los casos confirmados de fiebre del Nilo Occidental en Extremadura en lo que va de 2026. Entre ellos, “una mujer de 67 años continúa ingresada en el Hospital de Mérida”. En contraste, “en el año 2025 se notificaron un total de 39 casos de fiebre del Nilo Occidental en la región y 5 fallecidos”.
Ante esta situación, la dirección del SES ha trasladado instrucciones a las gerencias de las ocho áreas de salud de Extremadura para que mantengan una vigilancia activa ante cualquier cuadro compatible con la enfermedad. El objetivo es conservar una “actitud de alerta frente a posibles casos” y reforzar la capacidad de diagnóstico precoz, pese a que “el 80 por ciento de las infecciones en humanos son asintomáticas”.
Refuerzo del plan de vigilancia de vectores
El SES dispone del “Plan de Vigilancia de Vectores 2026”, integrado en el Plan Autonómico de Preparación y Respuesta frente a Enfermedades Transmitidas por Vectores. Este año se han intensificado y ampliado los dispositivos de vigilancia entomológica, considerados clave para la detección temprana y el control de los riesgos asociados.
En relación con el mosquito Aedes, transmisor de dengue, zika y chikungunya, su presencia se controlará mediante “11 puntos de muestreo distribuidos por la región entre el 29 de junio y el 6 de noviembre”. Aunque este vector “no tiene presencia estable o asentada en Extremadura”, el propósito es impedir su implantación en el territorio.
Respecto al mosquito Culex, principal vector del virus de la fiebre del Nilo Occidental, se pondrá en marcha por primera vez un programa específico de vigilancia, con la finalidad de localizar ejemplares portadores del virus.
Como elemento novedoso, el sistema incorpora “10 trampas fijas, ocho en Don Benito y dos en Cáceres, y una trampa móvil”, que funcionarán “desde mediados de julio hasta finales de octubre, según la evolución de la campaña”, con el fin de detectar “la presencia de mosquito infectado y de virus circulante”.
Para desarrollar estas actuaciones, se ha suscrito “un convenio de colaboración con la Universidad de Extremadura a través de la Facultad de Veterinaria de Cáceres” que asumirá “la identificación de especies y la extracción de ARN viral”. Este modelo de trabajo permite adelantarse a la posible transmisión, activando medidas de prevención individuales y colectivas, así como intervenciones de control vectorial para disminuir o eliminar mosquitos infectados y reducir el riesgo de casos humanos.
Vigilancia pionera de garrapatas en la región
Paralelamente, este año se ha implantado en Extremadura “un sistema pionero a nivel nacional de vigilancia entomológica de garrapatas”, en el que participa de forma directa el control oficial veterinario de los equipos de atención primaria. Estos profesionales se encargarán de “la identificación de las garrapatas extraídas a pacientes en centros de salud y hospitales”.
En este proceso “se identificará el género, el riesgo de aparición de granuloma por la manipulación en la extracción del paciente, así como las posibles enfermedades transmitidas por dicho género”. Este seguimiento se extenderá a todas las Áreas de Salud de la comunidad, lo que permitirá un control clínico más ajustado de los pacientes con picaduras de estos parásitos y reforzará la capacidad de respuesta ante patologías transmitidas por garrapatas.
Recomendaciones a la población frente a los mosquitos
El SES recuerda una serie de pautas para reducir la proliferación de mosquitos. Entre ellas, “mantener en buenas condiciones las piscinas, estanques o balsas, y procurar vaciar y evitar que contengan agua objetos como platos debajo de tiestos, jarras, cubos, juguetes, platos de animales domésticos y neumáticos, entre otros”.
También se aconseja “tapar recipientes o contenedores con agua en el exterior, así como mantener limpios los canalones de recolección de aguas en los tejados y los desagües de los patios”, además de optar por prendas de colores claros y, siempre que sea posible, cubrir gran parte del cuerpo con manga larga, pantalón largo y calzado cerrado.
Del mismo modo, se indica “evitar el uso de jabones aromatizados, perfumes y aerosoles para el pelo, ya que pueden atraer insectos”, y recurrir a “repelentes e insecticidas de uso por el público en general, siempre que estén autorizados como loción, espray o pulseras”. El SES igualmente “recomienda la instalación de mosquiteras en puertas y ventanas para evitar así la entrada de mosquitos”.