Fiebre de Crimea-Congo en Salamanca: todas la claves de la muerte de un hombre de 84 años

La Junta de Castilla y León ha confirmado la muerte de un hombre de 84 años diagnosticado de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo después de sufrir una picadura de garrapata en Salamanca. El paciente había sido trasladado al Hospital Gómez Ulla de Madrid

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Hospital Gregorio Marañón | Europapress

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Un hombre de 84 años diagnosticado de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en Salamanca ha fallecido en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid.

La Dirección General de Salud Pública de la Junta de Castilla y León confirmó inicialmente el positivo después de que el paciente fuera atendido en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca por una picadura de garrapata.

Tras conocerse el resultado de las pruebas, el hombre fue trasladado al Gómez Ulla, centro de referencia para este tipo de enfermedades infecciosas.

Salud Pública mantiene el seguimiento de los contactos

Las autoridades sanitarias activaron el protocolo de vigilancia en coordinación con el Ministerio de Sanidad.

Las muestras fueron enviadas al Centro Nacional de Microbiología, que confirmó la infección. Salud Pública identificó también a las personas que habían mantenido contacto con el paciente para establecer el seguimiento preventivo correspondiente.

Este control no implica que las personas vigiladas estén contagiadas. El objetivo es detectar de forma temprana cualquier síntoma compatible y reducir el riesgo de transmisión.

Cómo se transmite la fiebre de Crimea-Congo

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad vírica transmitida principalmente por la picadura de garrapatas infectadas, especialmente las del género Hyalomma.

También puede producirse una transmisión entre personas mediante el contacto directo con sangre, secreciones u otros fluidos corporales de un paciente infectado.

El Ministerio de Sanidad considera esta patología una enfermedad emergente en España. No existe actualmente una vacuna disponible ni un tratamiento específico autorizado, aunque sí protocolos de diagnóstico, aislamiento, vigilancia y atención médica.

Cuáles son sus principales síntomas

Los primeros síntomas pueden aparecer de forma repentina e incluyen:

•⁠  ⁠Fiebre.
•⁠  ⁠Dolor muscular.
•⁠  ⁠Cefalea.
•⁠  ⁠Mareo.
•⁠  ⁠Dolor o rigidez de cuello.
•⁠  ⁠Náuseas y vómitos.
•⁠  ⁠Dolor abdominal.
•⁠  ⁠Sensibilidad a la luz.

Ante una picadura de garrapata, se recomienda retirarla correctamente y consultar con los servicios sanitarios si aparecen fiebre u otros síntomas durante los días posteriores.

Cómo evitar las picaduras de garrapata

Las autoridades sanitarias aconsejan utilizar pantalones largos y calzado cerrado en zonas de vegetación, aplicar repelente autorizado y revisar la ropa, la piel y el cuero cabelludo después de pasar tiempo en el campo.

La mayoría de las picaduras de garrapata no transmite enfermedades. El riesgo aumenta cuando el animal permanece adherido y no se retira correctamente.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿En qué fase se encuentra la vigilancia epidemiológica de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en España y qué protocolos están vigentes para nuevas detecciones?

La fiebre hemorrágica de Crimea‑Congo (FHCC) se encuentra en España en una fase de vigilancia de enfermedad emergente ya asentada: el virus circula de forma estable en garrapatas y fauna silvestre desde 2010 y se notifican casos humanos autóctonos de forma esporádica, bajo el paraguas de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). La FHCC es una enfermedad de declaración obligatoria urgente incluida en la red por la Orden SSI/445/2015, que modifica el Real Decreto 2210/1995. Ante cada nuevo caso sospechoso o confirmado, se activan protocolos específicos de salud pública y de manejo clínico que incluyen aislamiento en unidades de alto nivel, estudio de contactos y coordinación con el Centro Nacional de Microbiología.

Situación epidemiológica y fase de vigilancia

Los documentos del Centro Nacional de Epidemiología (RENAVE) sobre 2016‑2025 indican que España ha pasado de la detección puntual a una situación de circulación consolidada del virus en áreas concretas, con 16 casos autóctonos entre 2016 y 2024, todos en temporada de garrapatas, y un aumento paulatino del número de temporadas con casos consecutivos, según los informes técnicos recogidos en este informe RENAVE 2016‑2024 y su actualización posterior en el informe RENAVE 2016‑2025.

En 2024, el Ministerio de Sanidad y RENAVE resumían 15 casos desde 2013, con seis fallecimientos, según recogía Infosalus. En 2025 el Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC) y medios como Infosalus indican que España notificó tres casos ese año (dos en Salamanca y uno en Toledo). En junio de 2026, Castilla y León confirmó un nuevo caso en Salamanca, trasladado al Gómez Ulla en Madrid, según Gaceta Médica, y días después diversos medios recordaban que “lleva años circulando” en zonas de dehesa del oeste peninsular, como detalla esta pieza de Infosalus.

En paralelo, el ECDC sigue señalando un riesgo bajo para la población general pero elevado para personas expuestas profesionalmente o por ocio a picaduras de garrapatas (caza, trabajos forestales, senderismo, ganadería), algo que recogen tanto los informes europeos como la nota de RENAVE y comunicados autonómicos.

Marco de vigilancia: RENAVE y enfermedad de declaración obligatoria

La base jurídica del sistema es el Real Decreto 2210/1995 y su modificación por la Orden SSI/445/2015, que actualiza los anexos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. En el Anexo I incluye las “fiebres hemorrágicas víricas” entre las enfermedades de declaración obligatoria y en el Anexo II establece su modalidad de declaración como urgente, con notificación inmediata a salud pública.

Sobre esa base, el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III han desarrollado un protocolo específico de vigilancia de FHCC, publicado por distintas comunidades autónomas, como La Rioja (protocolo de FHCC). A nivel estatal, la información se centraliza en la página de alertas del Ministerio (alerta de FHCC), en el portal del CNE (informes RENAVE) y en el Plan Nacional de Enfermedades Transmitidas por Vectores, donde se detalla el papel de los vectores Hyalomma, según el MAPA en su ficha de FHCC.

Protocolos ante nuevas detecciones en humanos

El protocolo estatal, aplicado por las comunidades autónomas y RENAVE, establece de forma resumida:

  • Notificación urgente: todo caso sospechoso o probable debe comunicarse de inmediato al servicio de vigilancia de la comunidad autónoma, que lo remite a RENAVE (CNE) y al CCAES. Ejemplos recientes son la activación del SARSP y el traslado del paciente de Toledo a la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel de La Paz‑Carlos III, descritos por Comunidad de Madrid en esta nota.
  • Confirmación microbiológica: envío de muestras al Centro Nacional de Microbiología (ISCIII) en Majadahonda para PCR y caracterización viral, como relatan las notas de Castilla y León y Madrid.
  • Aislamiento y manejo clínico: ingreso en hospitales de la red de alto riesgo (Gómez Ulla, La Paz‑Carlos III u otros designados), con aislamiento de alto nivel y medidas de protección individual reforzadas para el personal sanitario, tal y como recoge la guía clínica y los informes de casos recogidos por Gaceta Médica y RENAVE.
  • Estudio y seguimiento de contactos: identificación de contactos estrechos (familiares, sanitarios, otros) y vigilancia durante 14 días, con toma de temperatura diaria o dos veces al día y educación sobre signos de alarma. Este esquema se describe de forma detallada en el protocolo autonómico de La Rioja (protocolo de FHCC) y en notas como la de la Junta de Castilla y León citada en Gaceta Médica.
  • Declaración de brote: aunque con dos casos relacionados se considera formalmente brote, los documentos técnicos del CNE señalan que, por tratarse de enfermedad emergente, un solo caso autóctono se gestiona ya con criterios de brote.

Protocolos de prevención y vigilancia en vectores

Además del componente clínico y de casos humanos, los protocolos estatales integran la FHCC en el Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores, con muestreos de garrapatas y fauna y vigilancia veterinaria, descritos por el MAPA en su ficha de la enfermedad. Comunidades autónomas como Andalucía disponen además de guías específicas, como el documento técnico de la Junta (guía andaluza de FHCC).

La comunicación institucional insiste en medidas personales (ropa larga, repelentes, revisión del cuerpo tras salidas al campo, extracción correcta de garrapatas) y en la formación de profesionales sanitarios, como recuerdan tanto Sanidad en su portal (página de FHCC) como materiales divulgativos autonómicos de Castilla y León (información para profesionales) y Comunidad de Madrid (información para la ciudadanía y profesionales).

En resumen, España se encuentra en un escenario de vigilancia reforzada y respuesta protocolizada: la FHCC se considera enfermedad emergente pero ya endémica en áreas concretas, bajo monitorización estrecha de RENAVE y con protocolos homogéneos que se activan de forma automática ante cualquier nueva sospecha.

¿Cuántos casos autóctonos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo se han confirmado por año en España desde 2013? ¿Qué diferencias hay entre los protocolos autonómicos (por ejemplo, Castilla y León, Madrid y Andalucía) para manejar un caso sospechoso de Crimea-Congo? ¿Cómo se coordina la respuesta española con el ECDC y la OMS cuando se notifica un nuevo caso de Crimea-Congo?

¿Cuáles son las competencias de la Dirección General de Salud Pública de la Junta de Castilla y León en la gestión de alertas sanitarias por enfermedades infecciosas?

La Dirección General de Salud Pública (DGSP) de la Junta de Castilla y León es el órgano directivo que lidera la vigilancia epidemiológica, la prevención y el control de enfermedades transmisibles y la gestión de las alertas sanitarias que afectan a la población de la Comunidad. De acuerdo con el Decreto 12/2022, de 5 de mayo, que establece la estructura orgánica de la Consejería de Sanidad, y con la Orden SAN/957/2016, la DGSP actúa además como autoridad sanitaria en salud pública, pudiendo proponer y coordinar medidas excepcionales ante brotes o riesgos graves. Su actuación se apoya en la Ley 10/2010, de salud pública y seguridad alimentaria de Castilla y León, que regula la Red de Vigilancia Epidemiológica y el Sistema de Alertas Epidemiológicas.

Marco normativo y posición en el organigrama

El encaje institucional de la DGSP viene definido por el Decreto 12/2022, que la sitúa como centro directivo dependiente del consejero de Sanidad, con competencias propias en salud pública y seguridad de la población. Este decreto consolida su papel como órgano responsable de la vigilancia en salud pública y de la gestión de riesgos, y la reconoce expresamente como autoridad sanitaria en su ámbito.

La estructura interna de la DGSP se desarrolla en la Orden SAN/957/2016, que, al desarrollar la estructura orgánica de los servicios centrales, detalla sus unidades. Entre ellas destacan, para la gestión de alertas por enfermedades infecciosas, el Servicio de Información de Salud Pública y, sobre todo, el Servicio de Epidemiología, al que se atribuyen las funciones técnicas clave de vigilancia y control.

Vigilancia epidemiológica y sistemas de información

Según la Orden SAN/957/2016, el Servicio de Epidemiología de la DGSP tiene encomendadas, entre otras, las funciones de:

  • Organización y programación de las actividades de vigilancia epidemiológica.
  • Elaboración, seguimiento y evaluación de los programas de control de enfermedades transmisibles.
  • Desarrollo y gestión de los sistemas de información epidemiológicos.
  • Elaboración y gestión de los programas de vacunación y de otras actividades de prevención y profilaxis.

La Ley 10/2010, de salud pública y seguridad alimentaria de Castilla y León ([enlace]), completa este marco al definir la información y vigilancia epidemiológica como un conjunto sistemático de obtención, análisis y difusión de datos para detectar problemas de salud y activar respuestas de control. La norma crea la Red de Vigilancia Epidemiológica de Castilla y León, integrada por sistemas básicos (enfermedades de declaración obligatoria, situaciones epidémicas y brotes, Sistema de Alertas Epidemiológicas y respuesta rápida, sistemas de información microbiológica) y sistemas específicos para determinadas patologías transmisibles.

En este esquema, la DGSP es el órgano que dirige y programa las actividades de vigilancia y control, define la estructura de las redes de alertas y de los sistemas de información y garantiza su funcionamiento coordinado.

Gestión de alertas sanitarias y respuesta ante brotes

La combinación del Decreto 12/2022 y la Ley 10/2010 atribuye a la DGSP la competencia para:

  • Detectar y valorar las alertas sanitarias derivadas de enfermedades infecciosas, a partir de los sistemas de vigilancia, los laboratorios y las notificaciones de los servicios asistenciales.
  • Activar y coordinar el Sistema de Alertas Epidemiológicas y su respuesta rápida, incluida la investigación de casos y brotes, el rastreo de contactos y la propuesta de medidas de control.
  • Ejercer funciones de autoridad sanitaria en salud pública, pudiendo proponer medidas preventivas y de limitación de actividades o de movilidad, así como iniciar procedimientos sancionadores cuando corresponda.
  • Definir y actualizar los programas de vacunación y otras medidas específicas de profilaxis frente a enfermedades transmisibles.

En la práctica reciente, esta posición se ha visto reforzada por la propia Junta, que presenta a la DGSP como “garante de la vigilancia epidemiológica, la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y la protección de la población frente a riesgos para la salud”, según la crónica sobre la nueva estructura de la Consejería de Sanidad y Bienestar Social publicada en Redacción Médica (noticia sobre nueva estructura).

Coordinación interadministrativa y con el Estado

La DGSP no actúa de forma aislada. La Ley 10/2010 le atribuye también la definición de la estructura básica de las redes de alertas y sistemas de información “a efectos de garantizar un adecuado soporte de las decisiones que afectan al sistema sanitario y de salud pública”, lo que implica coordinarse con la Gerencia Regional de Salud y con otras consejerías implicadas (por ejemplo, en sanidad ambiental o seguridad alimentaria).

Asimismo, de acuerdo con el Decreto 12/2022 y con la normativa estatal básica, la DGSP participa en la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública y en los mecanismos de coordinación de alertas con el Ministerio de Sanidad y organismos internacionales, canalizando la información epidemiológica de Castilla y León y aplicando en la Comunidad las decisiones y recomendaciones que se adopten a nivel nacional o europeo.

En síntesis, en la gestión de alertas sanitarias por enfermedades infecciosas la DGSP de Castilla y León asume tres bloques de competencias: la vigilancia y detección precoz (sistemas de información y red de vigilancia), la gestión técnica y operativa de la respuesta (investigación de brotes, control, vacunación y profilaxis) y el ejercicio de la autoridad sanitaria (propuesta y coordinación de medidas excepcionales), en estrecha coordinación con el resto del sistema sanitario autonómico y con el Ministerio de Sanidad.

Además de estas normas, se han consultado numerosas referencias normativas y periodísticas, entre ellas diversas leyes y decretos publicados en el BOE ([enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace]) y resoluciones varias, así como análisis del periódico Demócrata y otros medios especializados, que confirman y contextualizan el papel central de la Dirección General de Salud Pública en la preparación y respuesta frente a amenazas infecciosas en Castilla y León.

También se han tenido en cuenta otras referencias de organización y coordinación sanitaria y de emergencias, como la estructura orgánica del Ministerio de Sanidad ([enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace]), resoluciones sobre vigilancia epidemiológica y coordinación de alertas ([enlace]), así como la propia página institucional de la Dirección General de Salud Pública de Castilla y León (organigrama DGSP, [enlace], [enlace]), que recogen su misión y sus funciones actuales en materia de salud pública.

¿Qué dice exactamente la Ley 10/2010 sobre la Red de Vigilancia Epidemiológica de Castilla y León y el Sistema de Alertas Epidemiológicas? ¿Cómo se coordina la Dirección General de Salud Pública de Castilla y León con el Ministerio de Sanidad cuando una alerta tiene alcance supraautonómico? ¿Qué papel han tenido recientemente la Dirección General de Salud Pública y su Servicio de Epidemiología en casos concretos como la fiebre Crimea-Congo o el hantavirus?

¿Con qué frecuencia se han detectado casos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en España en los últimos cinco años?

En España, la fiebre hemorrágica de Crimea‑Congo (FHCC) sigue siendo una enfermedad muy poco frecuente, pero con un repunte claro en 2024 y 2025. A partir de los datos del Ministerio de Sanidad y del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), recopilados y difundidos por el CCAES, entre 2016 y 2024 se han notificado 16 casos autóctonos, con 4 solo en 2024. En los últimos cinco años completos (2021‑2025) puede hablarse de al menos 10 casos clínicos confirmados, con varios fallecimientos, concentrados sobre todo en provincias de la mitad occidental (Salamanca, Toledo, Córdoba, Cáceres). En 2026 ya se ha confirmado al menos un caso en Salamanca y se ha investigado otro sospechoso en Barcelona, aunque el año aún no está cerrado.

Qué dicen los informes oficiales (2016‑2025)

El Ministerio de Sanidad, a través del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), ha publicado un informe específico sobre FHCC para el periodo 2016‑2025, en el que se resumen los casos autóctonos confirmados en España y su distribución geográfica y temporal. Ese documento, disponible como informe FHCC 2016‑2025, cifra en 16 los casos autóctonos entre 2016 y 2024, todos ellos con inicio de síntomas entre abril y agosto.

Según el propio Ministerio y las síntesis divulgadas para población y profesionales (información de Castilla y León, material de la Comunidad de Madrid, ficha técnica en MAPA), la circulación del virus se detecta en España al menos desde 2010 en garrapatas Hyalomma y los primeros casos humanos se identifican en 2013 y 2016.

Frecuencia 2021‑2025: balance por años

Con base en ese informe y en los boletines del ECDC comentados por Europa Press/Infosalus y otros centros, la fotografía de los últimos cinco años es la siguiente:

  • 2021: los datos desglosados del CCAES no están reproducidos en detalle en las noticias, pero se señala que en la provincia de Salamanca hubo ya un caso previo de FHCC en 2021, dentro de la serie de casos de esa provincia mencionados por Sanidad en 2024 (noticia sobre 15 casos desde 2013). Puede hablarse, por tanto, de al menos 1 caso ese año.
  • 2022: el ECDC, en un análisis de datos TESSy, indica que España y Bulgaria fueron los únicos países europeos con FHCC ese año, con 2 casos en España y 1 fallecido (informe resumido por Infosalus).
  • 2023: el mismo informe del ECDC destaca que no se registró ningún caso de FHCC en España en 2023.
  • 2024: aquí se observa un salto. El boletín de amenazas del ECDC, citado por otra pieza de Europa Press, señala que entre 2016 y 2024 se notificaron 16 casos autóctonos y que en 2024 hubo 4 casos con probable exposición a picadura de garrapata en Salamanca (mayo), Toledo (julio), Córdoba (julio) y Cáceres (agosto), con 2 fallecidos (boletín ECDC citado).
  • 2025: el mismo boletín del ECDC indica que, hasta agosto de 2025, España había notificado 3 casos de FHCC: dos en Salamanca (finales de mayo y julio) y uno en Toledo (finales de julio), sin que en esa nota se mencionen fallecidos asociados (boletín sobre 3 casos en 2025; la Junta de Castilla y León confirmó al menos uno de ellos en Salamanca: nota de la Junta).

En conjunto, para 2021‑2025 se documentan, con el detalle disponible en las fuentes, al menos 10 casos confirmados (≥1 en 2021, 2 en 2022, 0 en 2023, 4 en 2024 y 3 en 2025), con al menos 3 fallecidos (1 en 2022 y 2 en 2024). El CCAES, en su informe consolidado 2016‑2025, redondea este patrón como un “goteo de casos esporádicos, con incremento reciente”.

Situción en 2026 (a julio)

Para 2026 aún no hay un informe anual oficial cerrado, pero varias fuentes periodísticas basadas en datos del ECDC apuntan que:

  • Se ha confirmado al menos un caso de FHCC en Salamanca en 2026, descrito como “reciente” por un análisis sobre la enfermedad en España (reportaje sobre la enfermedad), y el propio ECDC indica que este era el único caso europeo del año en ese momento.
  • El 10 de julio de 2026, el Departamento de Salut de Cataluña investigaba un caso sospechoso en Barcelona, de una persona que había estado en el norte de España; el caso estaba en la unidad de aislamiento del Hospital Clínic pendiente de confirmación (información de Ara).

Hasta que el Ministerio publique su consolidado 2026, solo puede afirmarse con seguridad la existencia de ese caso confirmado en Salamanca y la investigación de otros posibles casos.

Interpretación: frecuencia y riesgo

Políticamente y en términos de salud pública, el mensaje de Sanidad y del CCAES es doble: por un lado, la FHCC sigue siendo muy rara en España (un promedio alrededor de 1–2 casos clínicos al año, con años de incidencia cero), pero por otro, se considera una enfermedad emergente en la España mediterránea, ligada a la expansión de garrapatas Hyalomma y al cambio climático. Así lo destacan tanto el propio Ministerio en su plan nacional de vectores como trabajos divulgativos y técnicos (análisis académico, notas de colectivos profesionales como ANECPLA: síntesis profesional, casos clínicos comentados).

En este contexto, la actuación política se ha centrado en reforzar la vigilancia de vectores y la formación de profesionales, más que en medidas para la población general, a la que se sigue transmitiendo que el riesgo es bajo y muy localizado en personas expuestas a garrapatas (ganaderos, cazadores, forestales, excursionistas en zonas endémicas, etc.).

Para completar el panorama regulatorio y de contexto pueden consultarse también otras piezas sobre vectores, brotes y hospitales de alto nivel de aislamiento en España en Demócrata y otros medios: alerta diagnóstica Crimea‑Congo y otros virus, ANECPLA y garrapatas, guía clínica de enfermedades transmitidas por vectores, así como el resto de enlaces oficiales y de análisis: [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace], [enlace].

¿Puedes detallarme cuántos fallecimientos por fiebre hemorrágica de Crimea-Congo se han producido en España y en qué años? ¿En qué comunidades autónomas se concentran los casos y qué medidas específicas han adoptado sus gobiernos autonómicos? ¿Qué contiene exactamente el informe oficial del CCAES sobre FHCC 2016‑2025 y cómo valora el riesgo futuro para España?

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