La Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto en marcha este miércoles, coincidiendo con la Concienciación sobre el Cáncer de Mama, un portal digital que incorpora un asistente de inteligencia artificial destinado a proporcionar a los profesionales sanitarios recursos para abordar con sus pacientes el consumo de alcohol y su relación con el riesgo de cáncer.
Según recuerda la OMS, únicamente el 15 por ciento de la población de la Unión Europea conoce que el alcohol puede provocar cáncer de mama, pese a tratarse de un factor de riesgo claramente establecido. Entre las mujeres, el porcentaje apenas alcanza el 21 por ciento.
Este nuevo recurso, llamado Centro de Cribado e Intervenciones Breves sobre Alcohol, concentra en una sola plataforma pruebas y herramientas prácticas para que el personal sanitario pueda detectar los riesgos asociados al alcohol, comentarlos con las pacientes y ofrecerles apoyo.
“El daño del alcohol no es abstracto. Puede ser una enfermedad cardíaca o hepática. Puede ser un bebé expuesto al alcohol antes de nacer. Puede ser ansiedad y depresión. Puede ser una mujer que desarrolla cáncer de mama sin que nadie le haya dicho nunca que el alcohol era un riesgo”, ha señalado Carina Ferreira-Borges, asesora regional de la OMS para Europa en materia de alcohol.
El alcohol está implicado en al menos siete tipos de cáncer, entre ellos el de mama, y también en patologías cardiovasculares y hepáticas. No obstante, una parte importante de la población de la región europea de la OMS continúa sin conocer plenamente estos efectos. En 2020, el consumo de alcohol se relacionó con alrededor de 39.200 nuevos diagnósticos de cáncer de mama en toda la región.
Para la OMS, esta falta de información resulta especialmente preocupante porque el cribado y las intervenciones breves han demostrado ser eficaces, pero solo funcionan si el personal sanitario se siente preparado para aplicarlas en la consulta.
“Un médico o una enfermera con unos minutos entre pacientes puede preguntar al asistente de inteligencia artificial del portal cómo preguntar sobre el consumo de alcohol y obtener una respuesta basada en la evidencia de la OMS. Eso hace que las conversaciones sobre el alcohol sean una parte normal de la atención, no un añadido incómodo”, ha apuntado Ferreira-Borges.
Gracias al portal, los profesionales pueden emplear el AUDIT, un cuestionario de cribado de 10 ítems validado internacionalmente, para valorar el nivel de riesgo de cada persona. Además, se incluyen herramientas interactivas que explican qué se considera una bebida estándar y de qué manera el alcohol repercute en la salud.
El Asistente de Intervenciones Breves, componente de inteligencia artificial integrado en la plataforma, orienta a los usuarios sobre cómo iniciar la conversación o localizar el recurso más adecuado en cada caso. Todo ello se acompaña de las guías y la base científica de la OMS sobre cribado e intervenciones breves.
“La gente ya pregunta a la inteligencia artificial sobre su salud, incluido cuánto alcohol es seguro. A menudo obtienen una respuesta confiada sin forma de comprobar de dónde viene”, ha explicado Nebi Bekiri, jefe de Tecnología de la Información e Inteligencia Artificial de la OMS para Europa.
“Hemos construido un asistente que funciona al revés. Solo responde a partir de un conjunto definido de pruebas y recursos de implementación de la OMS, muestra la fuente detrás de cada respuesta y te remite a una herramienta que puedes usar en una consulta o por tu cuenta”, ha añadido Bekiri.
El Centro de Cribado e Intervenciones Breves sobre Alcohol forma parte de los productos clave del Proyecto de Evidencia en Acción sobre Alcohol (EVID-ACTION) de la OMS y la Unión Europea, cofinanciado por la UE. A través de EVID-ACTION se ha respaldado a países de la Unión Europea, así como a Islandia, Noruega y Ucrania, para transformar el conocimiento científico sobre los daños del alcohol y su prevención en medidas concretas.